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  • ¡Invitación Especial! Pastor, Místico y Conciliador: Mons. Luis Ma. Martínez

    ¡Invitación Especial! Pastor, Místico y Conciliador: Mons. Luis Ma. Martínez

    Estimada comunidad:

    La Arquidiócesis Primada de México, la Familia de la Cruz y la Comisión para las Causas de los Santos tienen el honor de invitarle al Ciclo de conferencias de profundización en la vida y obra del Siervo de Dios, Mons. Luis Ma. Martínez, con motivo de la conmemoración de su 70° Aniversario luctuoso.

    Acompáñenos en este ciclo de conferencias para profundizar en su vida, obra y legado, además de unirnos en oración por el avance de su causa de beatificación.

    La cita es en el Auditorio de la Curia de la Arquidiócesis de México (Durango 90, Roma Norte, CDMX), los días viernes 17, de las 17:00 a las 19:00 horas y sábado 18 de julio, de 10:00 a 13:30 horas).
    Habrá una Eucaristía Especial para pedir por su beatificación el sábado 18 de julio a las 12:30 horas.

    Más informes: causasdelossantos@arquidiocesisamexico.org.mx Invitan: Arquidiócesis Primada de México, Causa de Canonización Mons. Luis Ma. Martínez y la Comisión para las Causas de los Santos.


  • UNA COMUNIDAD MISIONERA (1/3)

    UNA COMUNIDAD MISIONERA (1/3)

    El 12 de febrero de 1955 los Misioneros del Espíritu Santo fundamos -a petición del Obispo de Quetzaltenango- una comunidad religiosa para atender el seminario menor que se debía ubicar en el pueblo de Totonicapán. Se destinó a este proyecto misionero al P. Jesús Moreno como superior. La comunidad estaría integrada por el P. Alfredo Haro y los Hermanos estudiantes Sergio Amaya, Jorge Ponce de León y Félix Medrano. El seminario aún no existía. Había que levantarlo con todo lo que significa de construir instalaciones, organizar clases, materiales. No sabemos demasiado, pero podemos imaginar las condiciones precarias y complicadas de esta misión. En las actas podemos entrever lo osado de la empresa. Al poco tiempo sabemos que se cambió de rector lo que habla de dificultades personales o institucionales. Faltaban muchas cosas: Terreno, instalaciones, salones, habitaciones, dinero para alimentación, maestros. Todo o casi todo había que levantarlo. Sin embargo, las evidentes carencias eran suplidas por Misioneros con un enorme espíritu emprendedor y una total confianza de que estaban enviados por el Señor.   El seminario inicia con 6 seminaristas y a final del año eran 11 y al siguiente año 30. El Seminario se llamó Seminario del Espíritu Santo. Esta obra avanzó y formó seminaristas por 14 años. Desgraciadamente tuvo que cerrarse en octubre de 1969 por dificultades de personal.

    La historia nos enseña. No son las condiciones materiales o físicas los elementos más fundamentales para una misión, sino el Espíritu emprendedor, la pasión de quién busca, toca puertas, lucha, emprende, propone alternativas para sacar adelante un proyecto misionero.

    45 años después, el 15 de noviembre de 2014 la Provincia de México, después de un proceso intenso de reestructuración de la Misión, decide nuevamente incursionar en tierras guatemaltecas, y se funda, invitados por Mons. Julio Cabrera, una comunidad en Guastatoya en la diócesis de Jalapa para atender la Parroquia del Señor de Esquipulas. Para este tiempo, las condiciones han cambiado. Los avances sociales, aunque todavía con precariedades muestran que esos casi 50 años que pasaron facilitaron las cosas. Con todo, los hermanos que pertenecieron a esa comunidad tuvieron que buscar, ensayar, proponer. Un camino que no estuvo exento de errores, pero que se volvía a intentar, se aprendía a realizar nuestra misión como Misioneros del Espíritu Santo fuera de México.

    Diez años después, tuvimos que dejar esa misión. Los caminos de Dios no son nuestros caminos. En medio del dolor y la confusión, nos retiramos de esa querida comunidad. Es importante no mirar como fracaso nuestra salida, porque el bien que se sembró ahí esta, sin duda dando frutos; pero si será importante sacar de cada paso los aprendizajes que nos ayuden a seguir adelante en los nuevos retos.

    Hoy, hermanos iniciamos una nueva etapa con la fundación de esta comunidad en Guatemala. Nuevamente en el departamento de Totonicapán, después de 71 años de nuestra primera llegada. Las condiciones sin duda han cambiado. También la comprensión de cómo debemos estar como Misioneros en una misión en otro país.

    Quisiera recordar las palabras de nuestro Padre en su carta: Lo demás lo haré yo:

    “Todas nuestras fundaciones nacieron de circunstancias imprevistas… o fueron pedidas directamente por Nuestro Señor. Bien conoceís las circunstancias extraordinarias de la fundación de la casa de Roma. Así, para todas las casas, aunque sea de distinta manera, “lo demás lo haré Yo”

    Nuestra Obra, como la de Jesús y de sus discípulos, es una obra de apostolado. Pero el apostolado no es, como casi todos se figuran, una empresa humana, es una empresa en la cual Dios mismo quiere obrar por medio de nosotros. Así debemos todos, y cada uno, comprender el papel de la Congregación en la Iglesia universal: Jesús, Jesús, Jesús obrando en unión con María, por medio de sus Misioneros.

    El papel de la Congregación, y de cada uno de nosotros, es buscar ante todo dónde está la voluntad de Dios, dejándonos hacer y deshacer. Dios, Dios, Dios, primero Dios, su voluntad en todo: Lo demás o haré yo”.

    Quisiera ver este lugar, estas Aldeas donde estará la Parroquia un llamado del Señor. Si. Es la comunidad de la Esperanza, La Concordia y la interioridad, que es lo que significa Barreneche.

    Humberto, David, Sergio, les invito a ser mensajeros de Esperanza, de Concordia y de Interioridad para los habitantes de este lugar. Que los artesanos y campesinos; los hombres y mujeres; niños, adolescentes y jóvenes encuentren esto en sus celebraciones; en el modo atento y respetuoso de su trato; en la atención y cercanía para acompañar su propia organización y procurar la unidad y dignidad del pueblo.

    Y también, ya lo hemos hablado, están llamados a ser fermento en esta Arquidiocesis, y este país. Tendrán que aprender a tejer el trabajo local con la presencia más amplia en el país y junto con la comunidad de Costa Rica en otras partes de Centroamérica. No sé cómo se teje eso, habrá que aprenderlo. Lo que no puede faltar es la pasión, el empuje, el coraje, la iniciativa que nos enseñaron los primeros misioneros cuando llegaron.

     Que la Virgen de Guadalupe que presidirá esta nueva Parroquia les proteja y les mantenga en la confianza de que estamos bajo su manto. Y también ustedes, nosotros todos, Comunidad, Provincia, Congregación, Pueblo de Dios experimentemos que somos como Juan Diego sus embajadores muy dignos de confianza. Con esta confianza, hoy, 11 de julio de 2026 erijo la Comunidad religiosa de la Esperanza.


  • CANTAMISAS DE DOS NUEVOS MM.Sp.S.

    CANTAMISAS DE DOS NUEVOS MM.Sp.S.

    Con mucha gratitud a Dios y alegría les compartimos la experiencia que el sábado 13 y domingo 14 de julio vivimos en los cantamisa de nuestros hermanos hidalguenses Gustavo Hernández y Humberto Ruiz. Los acompañamos fraternalmente del Consejo General y Provincial, el equipo provincial de Pastoral Vocacional y miembros de las comunidades de Huexotitla y Guatemala.

    Las Eucaristías fueron en el atrio de la Capilla de Tlaunilolpan, Chapantongo, Tula y en el Templo de la Parroquia de Tepeapulco, Tulancingo. Dos fiestas llenas de tradición y colorido, de compartir la vida desde el corazón y vínculo familiar, de confirmar el acompañamiento sencillo, fiel y generoso del pueblo de Dios en el proceso de fe y vocacional de nuestros hermanos y de valorar el apoyo y cercanía de los párrocos de los lugares de origen de Gustavo y Beto.  

    CANTAMISA DEL P. GUSTAVO HERNÁNDEZ MARTÍNEZ, M.Sp.S.

    CANTAMISA DEL P. HUMBERTO RUIZ MARTÍNEZ, M.Sp.S.


  • Segunda crónica del Segundo Noviciado

    Segunda crónica del Segundo Noviciado

    Queridos hermanos,

    Aquí desde la humilde casa de la Alianza de Amor, en el silencio de Jesús María, les compartimos algunos acontecimientos de nuestra comunidad del segundo noviciado. Desde la última vez que nos reportamos, han sucedido muchas cosas. Concluimos ya las primeras dos semanas de ejercicios espirituales de mes, repasando la historia de nuestras vidas, retomando nuestros principios y fundamentos y consignas, y cada uno descubriendo nuevos rasgos de su vocación personal y como se sitúa dentro de la Congregación.

    Al terminar cada semana de ejercicios hay un día de cosecha para retomar los frutos de la semana y entender como nuestro Señor nos anda llevando a cada uno. Estos frutos luego se comparten entre nosotros, apoyándonos mutuamente para discernir bien la voluntad de Dios. Y luego, terminando esto y después de celebrar la Eucaristía, en el momento de la cena entramos en el momento más anhelado de la semana: ¡Deo Gratias! Un día entero de descanso. En el momento de Deo Gratias, después de la cena, hemos jugado más juegos de Sequence, ¡y se pone muy competitivo la cosa! Sin duda, los reyes de Sequence han sido el equipo del Hno. Fernando y el P. Lino.

    El 16 de junio, tuvimos un descanso al concluir la semana de preparación antes de empezar los ejercicios propiamente. Los PP. Lino y Gerardo tuvieron reuniones de consejo del Gobierno General que atender, entonces nosotros hermanos tuvimos el día para nosotros. Decidimos tener la levantada libre y luego pasar la tarde jugando juegos de mesa en Casa Ruah y desfrutar de algunos elotes. Sin duda fue un día muy tranquilo, pero bien disfrutado.

    El 20 de junio fue la cosecha de la primera semana de ejercicios, se inauguró el Deo Gratias durante la cena y nos tocó una tormenta de lluvia. Estaba goteando agua adentro de la cocina y el comedor en varios lugares, ¡pero no nos desanimábamos! Estábamos ansiosos de hablar. La sobremesa estaba llena de risas y anécdotas, y felicitamos al P. Lino por sus recetas esta semana. Todo estaba absolutamente delicioso, nutritivo, ¡y sin azúcar! Al día siguiente entramos en el primer discernimiento del segundo noviciado, el compartir de nuestros frutos. Duramos casi todo el día escuchándonos y dándonos retroalimentación. En la cena tuvimos Deo Gratias y festejamos con tacos de pastor y asada, preparados por el P. Lino, y también con la tarta de manzana que hizo. El P. Alex Rubio llegó por la tarde y nos acompañó para la cena. Los delegados de formación tenían reunión los próximos días para revisar informes de los hermanos del postulando, noviciado, y filosofía. Por lo tanto, nosotros hermanos tuvimos otro día de descanso nada más nosotros. Fuimos a San Luis para pasearnos. Pasamos por el catedral, la iglesia de la Compañía donde Nuestra Madre recibió la visión de la Cruz del Apostolado, comimos pizzas, y caminamos por las tiendas de la plaza llamada The Park.

    Ese día también pasamos por algunas cosas de despensa para compartir en la cena. Fuimos toda la comunidad invitados a cenar con los delegados de formación y los formadores en Casa Ruah. Ahí disfrutamos mucho el convivió con nuestros hermanos. Lo disfrutamos tanto que no nos queríamos ir, pero esa misma noche empezábamos la segunda semana de ejercicios. En la tarde del 23 de junio celebramos la Eucaristía y la renovación de votos de los HH. Fernando y Alfredo. Fue una manera especial, particularmente para ellos, para empezar esa semana de ejercicios, ya que el enfoque fue el seguimiento de Jesús.

    El día 30 de junio, concluimos la segunda semana con el discernimiento, y esta vez nos tardamos aún más. En la Misa todos estábamos tan exhaustos que nos sentimos como zombis. Festejamos en la cena con hamburguesas, y nos quedamos platicando sobre la formación y la Congregación. Constatábamos que la Congregación está en un momento nuevo de transformación. Fue una conversación muy profunda e intensa.

    Para el día de descanso del primero de julio habíamos decidido ir hacia el cerro para nadar en la presa que está por ahí. Desafortunadamente, llovió toda la noche y seguía lloviznando en la mañana. Entonces decidimos mejor hacer el descanso más personal, pero si nos juntamos para desayunar y también pesarnos para ver si hemos bajado de peso después de esta semana de ejercicios. Andábamos muy animados, queriendo usar la pesa que trajo Lino para también darnos cuenta de todo nuestro bienestar, ya que la pesa se puede conectar al teléfono y nos explica el estado de salud de cada uno. Fue muy revelador la información y nos motivaba a echarle más ganas como el cuidado de la salud.

    El resto del día fue muy tranquilo. Jugamos juegos de mesa—el Hno. Oscar enseñó a todos un juego que él se inventó en sus días como estudiante universitario—y luego fuimos a visitar a las Hermanas de la Cruz y comprar algo de su tiendita. Los hermanos fuimos a conseguir elotes y luego llegamos a Casa Ruah para ver una serie. Mientras el resto del mundo estaba preparándose para el juego de México en el Mundial, nosotros en Casa Ruah mirando una serie llamada “Mentiras”. Si, es verdad, no somos tan aficionados.

    El Hno. Guillermo se dedicó a preparar la cena con la ayuda del Hno. Fernando. Empezaron a cocinar mientras que estábamos en Casa Ruah. Pero de repente nos cayó un fuerte rayo y se fue la luz en todo Jesús María. Llegamos a Casa Ruah en el carro, y como no sabíamos cómo abrir el portón sin la luz, lo dejamos ahí y caminamos a casa. En casa, los PP. Lino y Gerardo ya nos esperaban. El P. Lino tenía preparado la ensalada y el postre, solo faltaba terminar el platillo principal del Hno. Guillermo. Nos hizo una pasta de berenjena. Usamos velas para alumbrar el comedor. Terminando la cena, entramos ya en la tercera semana de ejercicios en plena oscuridad.

    El día 3 de julio interrumpimos el silencio por causa de la ordenación del Diácono Raúl y para recibir a la familia del P. Lino que se estaba hospedando en la casa junto a nosotros para el fin de semana. También recibimos a Benjamín, un aspirante que tiene deseos de entrar al postulando en nuestra Congregación, y al Hno. John Terron que vino para la ordenación y quiso cenar con nosotros. Después de cenar, fuimos todos al Santuario para un concierto especial que fue dedicada al Diácono Raúl. Ahí nos encontramos con nuestros hermanos novicios y estudiantes de filosofía, y muchos más conocidos. Terminando el concierto, nos quedamos todos en la plática. Cómo nadie se iba, empezaron a cerrar el templo y el Santuario mismo.

    El día siguiente, fuimos con mucho ánimo a la ordenación sacerdotal de Raúl Ruiz. Mons. Gustavo García-Siller, arzobispo de San Antonio, Texas y hermano nuestro, nos guio en oración al pie de la Cruz del Apostolado, donde estábamos reunidos con muchos de nuestros hermanos sacerdotes, novicios, y estudiantes, todos emocionados por este acontecimiento tan especial. Aquí Raúl hizo una profesión de fe muy solemne y firmó los documentos referentes a su ordenación y lealtad a la Iglesia, junto con Mons. Gustavo y el P. Casimiro Carrillo. Luego fuimos todos en procesión desde la cruz hasta el templo.

    La Misa fue muy conmovedora. El arzobispo Gustavo animaba al P. Raúl a ser un sacerdote que, a través de su ungimiento, permite que Cristo alcancé a su pueblo. Los papás y abuelos del P. Raúl estaban muy conmovidos, y cada uno le dio la bendición a Raúl y un abrazo muy fuerte. Al fin de la Misa, el P. Raul agradeció a todo mundo, y expresó que en este día, todos hemos ganado el juego, porque tenemos un sacerdote Misionero del Espíritu Santo más para la obra del Señor.

    El convivió después de Misa fue lleno de encuentros para nosotros del segundo noviciado. Ahí en Casa Félix vimos a los postulantes, ex-Misioneros, miembros de la Familia de la Cruz, y muchos amigos que hemos conocido en nuestros apostolados. En la noche, cenamos con la familia del P. Lino, el gobierno general, y el P. Rogelio Cardenas quien llegó a visitarnos. El Gobierno General tuvo reunión después del convivió en Casa Félix y tenían planeado reunirse también el día siguiente.

    El 5 de julio, participamos en la primera misa del P. Raúl en la capilla de Guadalupe con las Religiosas de la Cruz. Colaboramos con el coro con algunos de los hermanos estudiantes de filosofía. El P. Diego Guevara, formador del Postulantado con los padres de la comunidad de Casa Ruah y de nuestra comunidad concelebraron, y el P. Rogelio estuvo al lado del P. Raúl para apoyarlo en su primera misa, también concelebrando. Después del desayuno, retomamos el silencio y tomamos el día para retomar las experiencias del fin de semana. En la tarde, tuvimos un momento de adoración ante el Santísimo y cada uno compartimos los frutos del día. Sin duda la celebración de la ordenación de Raúl aumentó la experiencia del segundo noviciado y nos dio nuevas luces para seguir en la tercera semana de ejercicios. Después de darle gracias a Dios con un Padrenuestro, reservamos al Señor y regresamos al gran silencio.


  • CENTRO APOSTOLADO DE LA CRUZ-MORELIA

    CENTRO APOSTOLADO DE LA CRUZ-MORELIA

    Regalo para el corazón

    El pasado 23 de mayo del 2026, el Apostolado de la Cruz de Morelia recibió un regalo de parte de los Misioneros del Espíritu Santo; un gesto que hizo latir el corazón y llenó de esperanza y sentido de pertenencia a toda la comunidad, lo cual ayuda a recordar que somos familia.

    Tras la despedida de la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo de la ciudad, el Apostolado de la Cruz quedó sin un lugar propio y es ahí donde la gracia de Dios se presentó al frente de esta incertidumbre. Los Misioneros pusieron a disposición su casa de la calle Gertrudis Bocanegra 787 para hacerla Centro del Apostolado de Morelia; un lugar donde todos puedan estar y dónde todos hagan comunidad.

    Por lo mismo, ese día siendo la velada de Pentecostés, estábamos todos reunidos como familia, cuando llegó el momento, salimos a la cochera y ahí el P. Pablo Héctor González dió la bendición a todos los presentes como gesto de este regalo; también dio unas hermosas palabras que llenaron a todos los presentes de alegría y entusiasmo. Después, en compañía de Gloria Hernández, que iba en representación del Departamento de Misión y del Apostolado de la Cruz Región Espíritu Santo, y de Itzi, coordinadora del Apostolado de la Cruz local, tomados de la mano cortaron el listón rojo como signo de unidad y dando pie a qué todos entrarán de nuevo a la casa para continuar la celebración de la eucaristía, y luego la cena y el pastel, en un clima de amor fraterno.

    Con agradecimiento, el Apostolado de la Cruz se siente sumamente acogido porque aún en la distancia los Misioneros del Espíritu Santo siguen acompañándonos. Su apoyo se siente fuerte y constante.

    Esperamos que este lugar sea un espacio de familia donde se viva la Espiritualidad de la Cruz.