Está página es para facilitar imprimir varios artículos a la vez; muestra 5 artículos a la vez. Al fondo de la página se puede navegar a artículos prévios.
-
Crónica de la primera asamblea presencial de la Delegación para la Investigación y Difusión del Carisma de la Espiritualidad de la Cruz

Tepoztlán, Morelos 22 al 26 de julio de 2026
«Permanezcan en mí y darán mucho fruto» (Jn 15,5).
Introducción
Del 22 al 26 de julio de 2026 tuvo lugar en Tepoztlán, Morelos, la Primera Asamblea Presencial de la Delegación para la Investigación y Difusión del Carisma de la Espiritualidad de la Cruz. Después de varios años de trabajo realizado principalmente a distancia, investigadores y colaboradores provenientes de diversos lugares nos reunimos para encontrarnos personalmente, fortalecer nuestra comunión, profundizar en las fuentes del carisma y discernir juntos los caminos futuros de este servicio eclesial.
No fue únicamente una reunión de trabajo. Fue una experiencia de oración, estudio, fraternidad y esperanza. En estos días pudimos confirmar que la investigación del patrimonio espiritual recibido de nuestros fundadores sólo alcanza su plenitud cuando se convierte en vida compartida y en servicio a la Iglesia.

Las páginas que siguen recogen algunos de los momentos más significativos de esta primera Asamblea.
I. Entrar en el silencio donde Dios habita
La Asamblea comenzó en en El Altillo, Ciudad de México. Reunidos ante Jesús Sacramentado y junto a la cripta donde reposan los restos de nuestra madre
espiritual, la beata Concepción Cabrera de Armida, pusimos en manos del Señor esta nueva etapa de la Delegación.
Agradecimos el camino recorrido, presentamos nuestros proyectos y pedimos la gracia de trabajar siempre unidos por el bien del carisma. Después de consagrarnos al Espíritu Santo y recibir la bendición del P. Carlos Francisco Vera Soto, MSpS, emprendimos el camino hacia Tepoztlán.
Los dos primeros días estuvieron dedicados a los ejercicios espirituales bajo el lema
«Entrar en el silencio donde Dios habita».
Desde la primera reflexión fuimos invitados a redescubrir el valor del silencio interior. En medio del ritmo acelerado de la vida y del trabajo apostólico, aprendimos nuevamente que Dios habla en lo profundo del corazón y que sólo quien aprende a callar puede escuchar su voz.
Una prolongada hora de adoración eucarística permitió que estas enseñanzas descendieran del entendimiento al corazón. Allí experimentamos que el silencio no es ausencia, sino presencia.
La segunda meditación nos condujo al misterio de la inhabitación divina. Redescubrimos que Dios no solamente habita en el sagrario de nuestros templos, sino también en el interior de cada bautizado. Él tiene sed de nuestro amor y espera encontrar en nosotros una morada amplia donde continuar su obra de salvación.
Posteriormente profundizamos en la vocación propia de la Espiritualidad de la Cruz. La contemplación de la Cruz del Apostolado nos recordó que estamos llamados a ser puentes entre Dios y los hombres, permitiendo que Cristo continúe amando, reparando y salvando a través de nuestra propia existencia.
La reflexión culminó con el estudio de la gracia de la Encarnación Mística concedida a Concepción Cabrera. Contemplar esta experiencia fue comprender que Cristo desea prolongar su vida en quienes se dejan transformar por su Espíritu, haciendo de cada discípulo un verdadero sagrario vivo.
Finalmente renovamos nuestra misión convencidos de que todo apostolado auténtico nace de la unión con Cristo. Sólo quien permanece en Él puede dar fruto abundante.
Concluimos los ejercicios con el corazón profundamente renovado y con la certeza de que toda investigación sobre el carisma debe brotar de una intensa vida espiritual.

II. Una comunidad que comenzó a reconocerse como familia
Los días siguientes estuvieron marcados por una convivencia sencilla y profundamente fraterna.
Aunque varios participantes sólo nos conocíamos por reuniones virtuales o por el trabajo compartido a distancia, muy pronto comenzaron a surgir la amistad, la confianza y la alegría de sabernos colaboradores de una misma misión.
Las celebraciones eucarísticas ocuparon el centro de cada jornada. Las lecturas bíblicas parecían iluminar providencialmente cuanto íbamos viviendo y confirmaban el camino que el Señor iba abriendo para la Delegación.
Especialmente significativa fue la adoración nocturna al Santísimo Sacramento. El silencio del templo, la belleza del paisaje, el cielo estrellado y la paz de la montaña hicieron de aquella oración uno de los recuerdos más entrañables de la Asamblea. El equipo central y algunos colaboradores vivimos además un momento de oración en una pequeña capilla, donde pudimos contemplar con mayor claridad la trascendencia del servicio que el Señor nos confía.
Durante esos mismos días tuvimos la alegría de acompañar a nuestro hermano Jaime Eduardo Vázquez en la renovación de sus votos religiosos. Toda la Asamblea se unió en oración por su perseverancia y por su futuro ministerio sacerdotal.
Las comidas compartidas, las conversaciones espontáneas, las películas nocturnas, las serenatas improvisadas e incluso los pequeños imprevistos que nunca faltan en una convivencia fueron fortaleciendo los lazos de amistad que, sin duda, permanecerán mucho más allá de esta primera experiencia.

III. Discernir juntos el futuro
Después de alimentar el espíritu y fortalecer la comunión, dedicamos una jornada completa a discernir el futuro de la Delegación.
Las dinámicas de trabajo nos permitieron descubrir cuánto había cambiado nuestra comprensión del carisma durante aquellos días, cuáles eran todavía las preguntas abiertas y de qué manera las fuentes espirituales podían seguir iluminando nuestra vida cotidiana.
Uno de los momentos más creativos fue el llamado «Shark Tank del Carisma», en el que diversos equipos presentaron proyectos para fortalecer y difundir la Espiritualidad de la Cruz. Más allá del entusiasmo de las propuestas, quedó de manifiesto el deseo compartido de poner los talentos personales al servicio de una misión común.
Fue especialmente valioso comprobar que las investigaciones históricas no permanecen encerradas en los archivos, sino que alimentan la vida espiritual y generan nuevas iniciativas apostólicas.
Al concluir esta jornada, todos tuvimos la impresión de que la Delegación había dado un paso importante hacia su consolidación.

IV. Un día para contemplar, descansar y agradecer
El sábado estuvo dedicado a la convivencia fraterna mediante un recorrido por el pueblo mágico de Tepoztlán.
La visita comenzó en el antiguo Convento de la Natividad, extraordinario testimonio de la primera evangelización de México. Guiados por el P. Carlos Francisco Vera recorrimos el conjunto conventual, admirando tanto su riqueza arquitectónica como el profundo significado espiritual que conserva hasta nuestros días.
La contemplación de sus murales, corredores, jardines y capilla abierta nos recordó que también nosotros estamos llamados a custodiar y transmitir un patrimonio recibido de generaciones anteriores.
El recorrido continuó por las calles del centro histórico, con una visita a la tradicional heladería Tepoznieves y posteriormente al mercado de artesanías.
Aquella jornada permitió que la fraternidad creciera de manera natural. Las conversaciones, las fotografías, las sonrisas y el sencillo compartir hicieron visible que una comunidad no sólo se construye trabajando, sino también aprendiendo a disfrutar juntos los dones de Dios.


V. Un testimonio vocacional
La Asamblea quedó enriquecida por el testimonio del hermano Jaime Eduardo Vázquez, MSpS, quien compartió la alegría de haber participado en este encuentro y la importancia que tuvo para él descubrir el entusiasmo y la generosidad de tantos laicos comprometidos con la investigación y difusión de la Espiritualidad de la Cruz. Durante esos mismos días pudo reencontrarse con sus hermanos teólogos y EFOSOS que realizaban sus ejercicios espirituales en la misma casa.
La celebración alcanzó un significado aún más profundo cuando, durante la Eucaristía del domingo 26 de julio, realizó su cuarta renovación de votos religiosos acompañado por todos los participantes de la Asamblea.
Su testimonio recordó a todos que la investigación del carisma no constituye únicamente una tarea intelectual, sino un camino de seguimiento de Cristo que fortalece la propia vocación.


Conclusión
La Primera Asamblea Presencial de la Delegación para la Investigación y Difusión del Carisma de la Espiritualidad de la Cruz representó mucho más que una reunión de trabajo. Constituyó un momento fundacional en la historia de este servicio, pues permitió consolidar vínculos personales, renovar el entusiasmo por el estudio de las fuentes y proyectar nuevas iniciativas para la difusión del patrimonio espiritual recibido.
Regresamos a nuestros lugares de origen con el corazón agradecido y fortalecidos por la experiencia vivida. Durante estos días comprendimos que custodiar el carisma no significa únicamente conservar documentos o investigar acontecimientos del pasado. Significa, sobre todo, permitir que ese patrimonio espiritual siga iluminando la vida de las personas y continúe dando frutos para la Iglesia.
Confiamos en que esta primera Asamblea marque el inicio de una tradición que, año tras año, fortalezca la comunión entre quienes compartimos esta misión y haga cada vez más fecundo el servicio de la Delegación al pueblo de Dios.
Equipo Carisma


-
Cuarta crónica del segundo Noviciado

Queridos hermanos,
¿Como pudiéramos describir lo que nos ha pasado en esta etapa de Segundo Noviciado? Creo que las palabras del profeta Ezequiel nos iluminan mucho: «Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo; os quitaré vuestro corazón de piedra y os daré un corazón de carne.» (Ezequiel 36, 26) En estos dos meses, Dios nos ha regalado corazones nuevos y nos anduvo enseñando cómo vivir desde ellos. Como nadie le gana a nuestro Señor en generosidad, nos vamos de Jesús María con más tesoros de que jamás hubiéramos esperado. Si los frutos del segundo noviciado fueran materiales, ¡nos habría falta un montón de maletas extra para el regreso a nuestras comunidades! En esta última crónica del segundo noviciado 2026, les compartimos lo que hemos vivido y la esperanza que surge de nuestros corazones.
El 17 de julio los PP. Lino y Gerardo nos presentaron un video de la Dra. Ximena Rassiga en donde ella hizo una presentación sobre la conexión entre la neurociencia y los traumas con la formación a la vida religiosa y vida comunitaria. La Dra. Ximena explicaba cómo nuestras heridas y traumas afectan la vida comunitaria y el papel importante del formador o superior de ser una presencia que transmite confianza y estabilidad para la comunidad. Una de las conclusiones de la presentación es que el formador no está para formar sacerdotes “perfectos”, sino acompañar a los hermanos para que puedan sanar sus heridas y crecer en su capacidad de vivir su vida religiosa desde la libertad y no desde sus traumas. Todos nos quedamos muy conmovidos por la presentación, y seguimos platicando sobre estos temas en la sobremesa de la cena. A partir de ahí, el P. Lino nos animó que cada uno le diera una palabra al Hno. René, ya que va a ser formador de los postulantes en la comunidad de Monte Ángel. Le exhortamos al Hno. Rene a escuchar y observar atentamente, confiar en su propia experiencia, ser humilde ante el misterio de cada hermano, y que no se olvide a ser si mismo. El Hno. René también nos dio un consejo a nosotros hermanos del segundo noviciado, que no dejemos la experiencia del segundo noviciado en el pasado como memoria, sino que lo hagamos presente en las situaciones de cada día.
El 18 de julio concluimos la semana de carisma y misión con una conversación sobre nuestra experiencia y nuestros deseos y sueños para el futuro en la Congregación. En la Eucaristía los HH. Rolando y Guillermo renovaron sus votos, su sexta renovación. Para festejar, el Hno. René preparó una tarta de crema de plátano. En la sobremesa nos quedamos platicando sobre nuestros votos perpetuos, y con mucha ilusión nos pusimos a pensar en que fechas podríamos hacerlos. Después de la cena, vimos unos capítulos más de Avatar, y luego jugamos Sequence. El equipo de los HH. Oscar y Rolando ganaron tres veces consecutivas.
El 19 de julio fue como de fiesta. En la mañana nos invitó la Sra. Conchita a su casa a desayunar gorditas. Con mucho gusto fuimos a romper la dieta, ¡y que ricos estaban las gorditas! La Sra. Conchita tenía la masa lista, recién hecha, y nos las preparaba a mano, calentándolas en el comal de leña que tenía Enel patio de fuera de su casa. Mientras que nos preparaba las gorditas, ella nos platicaba muchas anécdotas de su familia y historia con la Congregación en Jesús María. Los HH. Alfredo y Guillermo también le entraron a ayudar a la Sra. Conchita a hacer algunas gorditas.
En la tarde fuimos a Casa Ruah para ver la final del Mundial de futbol y convivir con los hermanos de la comunidad. También estaban los hermanos de la etapa de filosofía que llegaron ese día para iniciar sus ejercicios espirituales para su renovación de votos, animados por el P. Juan Pablo Patiño. El P. Lino trajo ingredientes para preparar la comida ahí en Casa Ruah, una pasta con pollo rostizado y ensalada. Los HH. Oscar y Guillermo prepararon micheladas para acompañar la comida. Los hermanos estudiantes de filosofía sorprendieron al P. Juan Pablo con un pastel y las mañanitas para celebrar su cumpleaños. El partido en sí, como probablemente lo saben, fue muy desigual. Pareciera que el equipo de Argentina ni estaba tratando de ganar. Todos nosotros estábamos echándole porras a España. De repente se escuchó un trueno y se fue la luz. ¡Qué momento para que se vaya la luz! Gracias a Dios, la luz regresó y podíamos seguir viendo el juego. Nos emocionábamos mucho con cada gol de España, y aunque oficialmente ganaron 1-0, para nosotros ganaron 3-0.
El 20 de julio fue día de descanso. Pensamos en ir a la Medialuna, dos o tres horas de aquí, pero como ninguno de nosotros teníamos ganas de manejar tan lejos, decidimos tener un día tranquilo en casa jugando juegos de mesa. Nosotros hermanos aprovechamos para ir al Carl’s Jr. y comprar hamburguesas para la comida. ¡Los gozamos como no tienen idea! También pasamos al mercado a comprar algunas cosas de despensa que hacía falta. Para la cena, los HH. Oscar y Rolando, con la ayuda del Hno. René, prepararon un Cordón Bleu con crema de champiñones, arroz blanco y ensalada. Todo salió perfecto. El P. Gerardo en particular estaba muy encantado con la cena.
El día siguiente regresó Lupita Costilla a la comunidad para presentar a cada uno de los hermanos su evaluación psicológica. Los resultados confirmaron muchas cosas para cada uno. Ahí se miraba como los ejercicios espirituales del segundo noviciado tocaron ciertos temas que salieron en las evaluaciones. Ese día también iniciamos la semana de informes personales. Nos dedicamos en los próximos días a preparar un informe que reflejaba lo que ha sido la experiencia de formación de cada uno, pero ahora con una reflexión más completa según la experiencia del segundo noviciado.
En el día 23 de julio presentamos nuestros informes a la comunidad como un cuasi-discernimiento. Ahí se daba una retroalimentación sencilla al hermano sobre lo que escribió. Después de este momento, tuvimos la celebración de la Eucaristía. El P. Raúl Medina presidio y nos dedicó algunas palabras para animarnos, recordándose también de su propia experiencia del segundo noviciado. Nos acompañó para la cena.
Después de cenar, el P. Raúl regresó a Casa Ruah. Luego nos reunimos toda la comunidad en la cocina para hacer galletitas. Entre todos ayudamos a preparar la masa, darle forma a las galletas, y hornearlas. Mientras que esperábamos que estuvieran listas las galletas, jugamos otras rondas más de Sequence en el comedor y con música de fondo. Se puso muy intenso el juego. El equipo de los azules (los HH. Fernando, Rolando, Alfredo, y René) y el equipo de los verdes (los PP. Lino y Gerardo, y los HH. Guillermo y Oscar) estaban empatados 2-2. En el último juego, el P. Gerardo puso el primer sequence para su equipo. Al final, sin querer queriendo, el P. Lino puso el último sequence para ganar el juego por su equipo, los verdes. ¡Es que ni se dio cuenta que hizo un sequence! La victoria fue una sorpresa, y las galletas recién hechas, una delicia.
El día 24 fue día de trabajos personales en donde sacamos algunos pendientes de nuestros proyectos de vida y liderazgos. El Hno. René concluyó su tiempo de ejercicios espirituales y preparó su maleta. Después de las profesiones de Querétaro tenía planes de ir a Aguascalientes para aprender un poco del equipo del Postulantado ahí. Por lo tanto, este fue su último día con nosotros en la comunidad.
El sábado 25 de julio fuimos todos a las profesiones de los novicios en Querétaro. Nos fuimos separados, ya que no cabíamos los ocho en un coche. Los PP. Lino y Gerardo y el Hno. René se fueron temprano a las 7:30 a.m. Después los HH. Fernando y Guillermo se fueron con el P. Ángel Candia de la comunidad del Santuario. También les acompaño el sobrino del P. Ángel. Los HH. Oscar, Alfredo, y Rolando se fueron con el P. Salvador González Covarrubias, superior de la comunidad del Santuario. Para este último grupo fue toda una aventura para llegar a las profesiones. El P. Salvador se comunicó con el Hno. Rolando para pedirle que vaya a la casa de las Religiosas de la Cruz para pedirle al P. Gerardo ¿? por las llaves del carro. Es que el P. Gerardo se llevó el carro para ir a confesar a las hermanas. El P. Gerardo terminó de confesar y nos llevó con él al Santuario. Ya estaba esperando el P. Salvador, entonces se bajó el P. Gerardo del carro, tomó sus cosas y el P. Salvador se subió y nos fuimos. Casi llegando a la casa del noviciado, el P. Salvador se estacionó en una gasolinera para llenar el tanque. Ahora, el coche que llevaba el P. Salvador es un modelo moderno, las que se encienden oprimiendo un botón y que no se puede encender sin la llave cerca. Bueno, cuando el P. Salvador quiso encender el auto, no pudo hacerlo. ¡El P. Gerardo se quedó con la llave en Jesús María! Como nunca apagaron el auto, y nada más fue intercambio de conductores, el auto se pudo conducir desde Jesús María hasta Querétaro. No quedaba de otra que esperar que llegara el P. Gerardo con la llave para poder mover el carro. Gracias a Dios, llegaron los padres del Postulantado a la gasolinera también para llenar el tanque. Se quedó el P. Salvador esperando, y los padres nos llevaron al noviciado.
En el noviciado estaba el ambiente muy feliz, lleno de reencuentros, y los hermanos novicios estaban emocionados y un poco nerviosos. En la homilía, pidió el P. José Luis Loyola, nuestro superior general, que cada uno de los novicios que iban a profesar que dijeran algunas palabras expresando porque querían consagrarse a Dios de esta manera. Después, el P. Jose Luis animaba a los hermanos, agradecido por el regalo de cinco nuevos hermanos profesos en la Congregación. Fue muy emocionante a ver a los hermanos recitar la fórmula de profesión y recibir su escapulario, copia de las Constituciones y Determinaciones de la Congregación, y la cruz de profesión. Nosotros hermanos del segundo noviciado subimos a leer las preces, cada uno en el idioma del país en donde están estudiando la teología. Terminando la Misa nos tomamos una foto todos los Misioneros del Espíritu Santo y luego fuimos a comer y seguir festejando. El P. Salvador desafortunadamente no alcanzó a llegar a la misa, pero él y el P. Gerardo llegaron para el convivió.
Los PP. Lino y Gerardo se quedaron en el noviciado porque tenían una reunión de consejo. El Hno. René se fue a Aguascalientes con el P. Diego para conocer la casa del Postulantado. Nosotros regresamos a casa con los padres del Santuario. En casa preparamos un platillo llamado huevos rotos (es huevo mezclado con papa y jamón) y hicimos agua de limón. Nos quedamos platicando y conviviendo. Vimos la película “Un Lugar Silencioso” para terminar el día.
El día 26, como estábamos solos, lo tuvimos como día de descanso. Nos fuimos a San Luis para conocer el Jardín Japonesa del Parque Tangamanga, ¡por fin! Después nos fuimos a Costco a comprar unas deliciosas pizzas. También fuimos al mercado para comprar despensa para la comida del cierre del segundo noviciado. El plan fue cocinar un montón de antojitos. Llegamos a Casa Ruah para regresar el coche que nos prestaron y ahí nos encontramos con algunos Jóvenes del Círculo del Espíritu Santo y de la Cruz (CEC). Nos quedamos un rato platicando. A las 8 nos fuimos a la casa de la Sra. Conchita una vez más porque nos invitó a cenar pozole. Ahí nos encontramos con los PP. Lino y Gerardo que ya regresaron de Querétaro. Regresando a casa, nosotros los hermanos vimos “Un Lugar Silencioso Parte 2”.
El siguiente día nos pusimos a recoger la casa, regresando las cosas a donde estaban cuando recién llegamos hace dos meses. Durante el día el P. Lino presentó informes a los HH. Oscar y Guillermo respectivamente. Esa noche jugábamos el juego de la Polilla Tramposa, y después jugamos una última ronda de Sequence. El P. Gerardo se retiró para terminar los informes de los HH. Fernando, Alfredo, y Rolando para presentárselos en la mañana antes de iniciar las ultimas actividades del segundo noviciado. En el último juego de Sequence, los equipos fueron el equipo del P. Lino y Alfredo, los HH. Fernando y Guillermo, y los HH. Oscar y Rolando. El último juego fue ganado por el P. Lino y Alfredo. Decíamos que quizás pudiéramos jugar una vez más terminando la comida el día siguiente, pero nunca sucedió.
El día 28 de julio fue el último día del segundo noviciado. Después del desayuno, nos fuimos a la Cruz del Apostolado en el Santuario donde el P. Lino nos guio en oración ante la Cruz. Ahí cada uno dio gracias a Dios por todo lo vivido en estos dos meses. Terminando la oración, nos quedamos muy conmovidos. Caminamos de vuelta a la casa, pero todos en un silencio muy solemne, tocados profundamente por el Espíritu de Dios. Llegando a casa, tuvimos un último encuentro en donde evaluamos la experiencia y compartimos cómo nos quedamos después de ella. Para concluir todo, tuvimos la celebración de la Eucaristía, presidida por el P. Gerardo. El P. Gerardo trajo algunos papelitos y plumas, invitándonos a escribir algo que agradecemos de cada hermano de la comunidad. En el momento de la homilía, leíamos lo que escribimos para cada hermano. La Misa fue muy conmovedora. Estábamos todos llenos de sentimiento, y nos estábamos dando cuenta que esta comunidad que ha sido nuestro hogar por los últimos dos meses se estaba cerrando.
Terminando la Misa, empezamos a cocinar. Preparamos minihamburguesas, aguachiles, quesadillas, chicharrón que nos trajo Lupita de Monterrey, y también todo lo que quedaba de comida. Llegaron a comer con nosotros los hermanos del equipo de gobierno de la Provincia Félix y los PP. Diego, Alonso Prieto, y Raúl, y el Hno. René quienes estaban para una reunión de su grupo de segundo noviciado. Comimos afuera, bajo la sombra del árbol de zapote. Al inicio del segundo noviciado, cuando fuimos a Casa Ruah para convivir con la comunidad ahí, Jesús María nos recibió con lluvia. Ahora, terminando el segundo noviciado con esta comida, ¡Jesús María nos despidió con lluvia también! De repente empezó a llover fuerte, y todos nos levantamos a meter la comida y las sillas adentro en el comedor lo más rápido posible. Cuando ya nos sentamos todos en la mesa, paró la lluvia y salió el sol de nuevo. Ahí nos quedamos adentro, platicando y contando anécdotas.
Esa tarde, nos reunimos los hermanos para ver la nueva película de He-Man juntos. Nos falló la tecnología y no pudimos verla, entonces terminamos viendo unos capítulos más de Avatar. La cena fue lo que sobró de la comida, y regresaron los hermanos del anterior grupo del segundo noviciado para estar con nosotros. Después de la cena, nos ayudaron a lavar la loza por la última vez, y se despidieron de nosotros. A las 10 p.m. llegó el taxi para llevar a los HH. Fernando, Alfredo, y Rolando a la central de autobuses en San Luis. Ellos iban a ver sus familias y amistades, porque llevaban mucho tiempo sin verlos. Ahí nos despedimos de cada uno. Los P. Lino y Gerardo se iban muy temprano a la Casa General, y los HH. Oscar y Guillermo se iban más tarde a San Luis. Fue un momento lleno de gratitud y nostalgia. Se sentía rara la casa después de la despedida. El silencio se sentía como vacío.
En la mañana del 29 de julio, el Hno. Oscar cerró la puerta de la casa de la Alianza de Amor, y los últimos hermanos del segundo noviciado se fueron rumbo a un nuevo camino.
Damos gracias a Dios por todo lo que hemos experimentado en este tiempo tan corto, intenso, y lleno de fe. También les agradecemos de nuevo por habernos acompañado con su oración y presencia. El futuro está lleno de luz y esperanza, y con corazones nuevos, estamos listos para ir por todo el mundo, extendiendo el reinado del Espíritu Santo y construyendo el Pueblo Sacerdotal. Que Dios los bendiga con su mirada amorosa, y que la Virgen María les acompañe en su caminar. ¡Nos vemos pronto hermanos! De parte de la comunidad del segundo noviciado 2026, reciben un fuerte abrazo.
-
EJERCICIOS ESPIRITUALES DE CIERRE DE ETAPAS
Desde el fin de semana del 18 y 19 de julio algunos hermanos hemos viajado de distintas latitudes para reunirnos en la Ciudad de México, lugar de inicio de nuestra semana de Ejercicios Espirituales.
El lunes 20 de julio nos encontramos todos los participantes y los dos sacerdotes encargados en la casa provincial de la Provincia México. De aquí nos fuimos rumbo a Tepoztlán, a la casa Villa María Inmaculada, lugar de nuestro retiro. Tras haber arreglado nuestras cosas en los distintos cuartos los hermanos que terminan la etapa del filosofado – Maurizio, Víctor Hugo y Eduardo – así como los que hemos terminado la Efosa – Andrés, Edgar, Claudio y John – y los PP. Leonardo Pizano y Armando Tovalín delegados de formación de las respectivas jurisdicciones hemos iniciado nuestro encuentro. También nos ha acompañado Chune (Jesús Emmanuel) un hermano de votos perpetuos perteneciente a la congregación de La Salle que está en un proceso de discernimiento para entrar con los Misioneros.
Tras una primera dinámica que nos ha permitido encontrarnos, (volver a) presentarnos, disponernos para un clima de interioridad y apertura, y reconocer a que se parece nuestro momento vital actual, hemos iniciado nuestros EE, después de la comida, con una ficha que nos ha guiado en pasar a rayos x nuestra vida, sobre todo los últimos 2 o 3 años de formación, reconociendo con detenimiento y hondura por dónde nos ha llevado nuestro dinamismo personal, las relaciones que hemos cultivado en este tiempo y cómo nos ha moldeado la experiencia de misión.
Después de un buen rato de interiorización, nos reunimos para tener juntos la celebración de la Eucaristía y aquí compartir los frutos de la ficha a la luz de la Palabra.

Tras una rica cena, Leonardo y Armando nos invitaron a seguir profundizando, por lo que nos hicieron entrega de otra ficha que nos colocó en los umbrales de nuestra vida e historia, sobre todo de nuestro momento presente; desde aquí discernir cuáles umbrales Dios nos está invitando a habitar y transitar. Algunos íconos bíblicos nos han ayudado a simbolizar este cruzar umbrales afianzando nuestro caminar en Dios y su promesa para con nosotros.
Martes 21
Este día ha iniciado con una fresca briza y con las oraciones comunitarias que ha guiado el H. Edgar. Luego de haber desayunado nos juntamos para recibir otra ficha que nos invitó a escuchar con atención nuestra propia sed y allí descubrir el deseo profundo que Dios ha sembrado en nuestras vidas. Tras la mañana de profundización y la comida hecha en un clima de silencio, nos juntamos en la tarde por grupos generacionales para compartir los frutos del trabajo de interiorización. Después de haber abierto el corazón recíprocamente, nos volvimos a ver a las 6 pm para que se nos hiciera entrega de una ficha de trabajo que, a partir de la parábola del sembrador que salió a sembrar, nos llevó a meditar, por un lado, acerca de nuestro rol “pasivo”, de receptores, es decir qué tipo de tierra somos en vista a la fecundidad de nuestra vocación; por otro, nos invitó a detenernos en la invitación a ser sembradores siempre dispuestos a salir de nuestras comodidades para ir a cumplir la misión que Dios nos ha encomendado carismáticamente. Después de la misa presidida por el P. Armando, cenamos en silencio y en la noche continuamos con nuestra meditación.
Miércoles 21
Hoy fue nuestro día de paseo. Tras tener la Eucaristía en la mañana y un rico desayuno, salimos rumbo a las grutas de Cacahuamilpa. En la mañana nos deleitamos con el recorrido ameno de las grutas. Las impresionantes formaciones calcáreas nos han dejado boquiabiertos. El H. Claudio, sostenido por los hermanos, y bajo petición del guía, ha cantado una parte de una canción en italiano. Acabado el recorrido nos dirigimos a Iguala, Guerrero. Aquí comimos con la familia del H. Edgar Isaí. La familia de Edgar nos atendió muy bien. Comimos mucho pozole verde, tamales nejos, tacos de chivo y de chicharrón. Todo estuvo delicioso, sobre todo la compañía. Fue precioso poder pasar del tiempo junto a toda la familia Santana. Con el corazón y la panza muy llenos nos pusimos en viaje a la vuelta de Taxco. Aquí, al llegar nos fuimos directo a la hermosísima iglesia de Santa Prisca, una joya churrigueresca rica de retablos de madera cubierta de hoja de oro. Un amigo de Edgar nos dio un recorrido del templo haciendo énfasis en los detalles históricos y artísticos. Después del visiteo fuimos a una tienda de plata, otra característica del pueblo taxqueño; aquí, en efecto, hay muchas minas auríferas y de plata. Luego de ver unas impresionantes estatuas de plata nos regresamos rumbo a la casa Villa María Inmaculada para pasar la noche. Antes de acostarnos nos juntamos en la salita afuera de los cuartos para tomar juntos un mezcalito y otros licores que nuestros hermanos John y Claudio trajeron desde EEUU e Italia.



Jueves 22
Hoy tempranito en la mañana, justo antes de las oraciones, Claudio se fue al doctor por una extraña irritación a la piel en la zona facial. El día de ayer ha llegado a la casa un grupo de señoras acompañadas por el P. Carlos Vera y el H. Eduardo Vázquez, dedito a profundizar el carisma de la Espiritualidad de la Cruz. Los demás hermanos oramos juntos acompañados del H. John. Tras el desayuno, en el que Claudio volvió a incorporarse, nos reunimos para recibir otra ficha que lleva por título “Formar es transformarse”, y que nos ha dado una clave de lectura importante con la cual releer la experiencia de la EFOSA y del Filosofado y disponernos a vivir la etapa que sigue sin perder de visto lo importante de vivir un continuo proceso de conversión hecho de interiorización, vertebración y configuración en cada una de las áreas propias de nuestra vida religiosa (consagración, comunión y misión).
A las 14.00 nos reunimos para comer. Tras una breve siesta nos volvimos a juntar para recibir unas fichas propias para cada etapa. Los hermanos que acabaron la filosofía recibieron el encuadre de la etapa de EFOSA; en cambio, los efosos recibieron el encuadre de la etapa de teología y una ficha más para organizar el compartir a Lalo, Víctor y Mauricio de lo que ha sido la etapa de la EFOSA.
A las 18.30 tuvimos la celebración eucarística en la cual compartimos a granes rasgos los frutos de lo trabajado en la mañana y tras la cena nos juntamos todos para escuchar la experiencia de EFOSA de Claudio, Andrés, John y Edgar.
Viernes 23
En esta mañana nos ayudó a coordinar las oraciones el H. Claudio. Después de un rico desayuno nos juntamos para recibir nuestra última ficha. Esa nos ha ayudado ha tener un día de desierto en el cual pudimos retomar nuestro Proyecto personal de vida y afinarlo a las nuevas etapas que estamos a punto de empezar. Para eso tuvimos todo el día. En la tarde, de hecho, nos juntamos alrededor de las 5.30 para compartir en binas el resultado de nuestro día de desierto. Luego pasamos a la misa de cierre de nuestros ejercicios en la que los hermanos Claudio, Andrés, Mauricio, Víctor y Eduardo renovaron por quinta y cuarta vez los votos religiosos. Al terminar la misa y después de habernos tomado una foto , cenamos y festejamos juntos con un buen momento de karaoke.

A las 11.00 pm nos fuimos a dormir porque al día siguiente nos despertamos temprano para ir a las profesiones en Querétaro y celebrar juntos con los neo-profesos este momento tan significativo. Tras las profesiones cada uno ha tomado un rumbo diferente hacia un tiempo más tranquilo de vacaciones o ya rumbo a sus destinos.
-
Catolicismo e historiografía. Historia en Espíritu – Núm. 2


Núm. 2
Julio de 2026Historia en Espíritu es una sección dedicada a compartir investigaciones sobre la historia, la misión y el legado de los Misioneros del Espíritu Santo. En esta ocasión, presentamos el capítulo de un libro escrito por el historiador e investigador Pedro Espinoza Meléndez.
En su estudio, el autor reconstruye la trayectoria de uno de los protagonistas de la reorganización de la Iglesia católica en Baja California, décadas previas a la llegada de los Misioneros del Espíritu Santo. A partir del análisis de sus escritos, muestra cómo un sacerdote de origen italiano no solo desempeñó un papel fundamental en la administración del Vicariato, sino que también contribuyó a la construcción del conocimiento histórico, geográfico y eclesiástico de este territorio. El punto de partida para su trabajo fue el hallazgo de un documento resguardado en el Archivo Histórico de los Misioneros del Espíritu Santo.
A lo largo de su trayectoria, Pedro Espinoza Meléndez ha desarrollado una amplia producción académica dedicada a la historia de los Misioneros del Espíritu Santo en Baja California, aportando nuevas perspectivas sobre su presencia y labor en la región.
Te invitamos a leer la presentación del autor y a descargar su trabajo, convencidos de que te será de gran interés.
Cómo citar: Pedro Espinoza Meléndez, “Catolicismo e historiografía. Los manuscritos de César Castaldi y el vicariato apostólico de la Baja California, 1895-1946”, en Diana Lizbeth Méndez y Sara Musotti (coord.), Tendencias en la historiografía bajacaliforniana del siglo XXI, Baja California: Universidad Autónoma de Baja California, Instituto de Investigaciones Históricas, 2023, pp. 55-92.
Disponible en: http://iih.tij.uabc.mx/comunidad/Tendencias-Mendez%20y%20Musotti.pdf
Catolicismo e historiografía. Los manuscritos de César Castaldi y el vicariato apostólico de la Baja California, 1895-1946
Pedro Espinoza Meléndez
Instituto de Investigaciones Históricas, UABC
Era enero de 2020. A finales de mes presentaría mi segundo seminario de tesis en el Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México. Poco tiempo atrás había logrado concretar una cita para consultar en el Archivo Histórico de los Misioneros del Espíritu Santo en la Ciudad de México. Estaba a unas cuadras de mi casa, en aquel entonces. Cuando presenté mis avances doctorales y dos de mis profesoras me dijeron que el manuscrito estaba listo para ser defendido como tesis, que redactara la introducción y las conclusiones, y ya estaba. A la semana siguiente consulté por primera vez el archivo. Iba a buscar documentos sobre los años en los que esa congregación administró el vicariato apostólico de la Baja California (1939-1964).
Tuve un hallazgo inesperado. “Creemos que es un libro”, me dijo Mariana, colega y archivista. Era un expediente de más de 300 páginas mecanografiadas. Revisándolo, me encontré que la mayoría de los textos estaban firmados con el seudónimo “Kaiser”, el cual había visto antes en el Archivo Diocesano de Tijuana. Eran los manuscritos, inéditos en su mayoría, del personaje a quien pensaba dedicarle mi último capítulo de la tesis doctoral, el padre César Castaldi. No era un Misionero del Espíritu Santo. De nacionalidad italiana, pertenecía al Pontificio Instituto de las Misiones Extranjeras (PIME). Llegó a Baja California en 1904 y permaneció en el sur de la península hasta su muerte en 1946. Durante los últimos años de su vida, que pasó entre las localidades de Mulegé y La Paz, redactó una serie de textos sobre geografía, historia y etnografía, así como algunas observaciones sobre el catolicismo sudcaliforniano. Al parecer, los manuscritos fueron pensados para el Seminario Misional de Nuestra Señora de La Paz, fundado en la ciudad de Ensenada en 1941. Por mis intereses y mi formación, fueron sus textos históricos los que más llamaron mi atención. A la semana siguiente del hallazgo me reuní con mi director de tesis y le planteé una disyuntiva ¿cerraba ya la investigación o incluía un último capítulo sobre este misionero? “Incluye lo que puedas”. La tesis la defendí un año después, luego de una mudanza y del inicio de una pandemia.
El texto que aquí comparto es una síntesis del último capítulo de mi tesis doctoral que fue publicado en una obra colectiva que vio la luz en 2023. A veces, los archivos de las congregaciones religiosas contienen documentos cuyos alcances van más allá de sí mismas, e incluso más allá de la historia del catolicismo. En este caso, los manuscritos de Castaldi me han llevado a reflexionar sobre los orígenes de la escritura de la historia en Baja California, aunque su narrativa sobre el pasado misional esté fundada sobre presupuestos coloniales y eugenésicos que no comparto y ni puedo reconocerme como historiador del siglo XXI.

-
Tercera crónica del segundo Noviciado

Queridos hermanos,
Se dice que el tiempo no espera a ningún hombre, y es muy cierto. El tiempo ha pasado demasiado rápido para nosotros aquí en la comunidad del segundo noviciado. Tanto así que hasta hemos perdido, en momentos, la noción del tiempo, y nos quedábamos muy sorprendidos cuando nos dábamos cuenta lo tanto que hemos vivido en tan poco tiempo. He aquí algunos acontecimientos desde nuestra última crónica.
El 7 de julio concluimos la tercera semana de los ejercicios espirituales. Esta vez tuvimos la Eucaristía en la mañana para evitar lo que nos pasó la vez pasada. También logramos a ser más sintéticos en la retroalimentación del discernimiento de tal manera que hasta terminamos mucho más temprano el compartir. Sin embargo, fue muy conmovedor escuchar a cada uno de los hermanos compartir los frutos y experiencias vividas en esta semana. Terminamos con un momento de adoración, agradeciendo al Señor por todo lo vivido. Después cenamos juntos con una lasaña de berenjena que el P. Lino preparó. Invitamos al P. Casimiro a cenar con nosotros, ya que el P. Raúl aún estaba fuera celebrando sus cantamisas y el Hno. Jaime Eduardo Vázquez estaba participando en un curso en la Ciudad de México. Después de la cena seguimos con otra ronda de juegos de Sequence. Ahora con el P. Casimiro presente, tuvimos suficientes para jugar entre dos equipos: los azules (el Hno. Fernando y los PP. Casimiro, Gerardo, y Lino) contra los verdes (los HH. Guillermo, Alfredo, Rolando, y Oscar). Ganaron los azules dos veces. Después, los Padres se fueron a descansar, pero los hermanos se quedaron platicando y jugando el juego del Hno. Oscar.
El 8 de julio fue día de descanso. Empezamos con el ritual comunitario de pesarnos y darnos cuenta de cómo va nuestra salud. Gracias a Dios, ¡vamos bajando de peso! El plan para el día fue retomar el plan que no se pudo realizar la semana pasada por la lluvia: una caminata en el cerro. Después de que los HH. Guillermo, Rolando, y Oscar regresaron de cortarse el cabello, nos preparamos tortas, cada uno a su gusto, para comer estando en el cerro. Nos subimos a la camioneta de la Casa Ruah que nos prestó el P. Casimiro y fuimos hacia las montañas.
Fue un día de sol fuerte. El P. Lino guiaba la comunidad por el cerro, pero después de algunos kilómetros nos perdimos. Pasamos por una cueva que el Hno. Guillermo reconoció de una experiencia previa. Ahí nos quedamos un momento para descansar y luego seguir caminando. Caminamos por un buen tiempo hasta llegar a unas piedras en medio del valle. Subimos ahí, y nos quedamos para comer las tortas. El paisaje fue muy bonito y impresionante.
Después de comer bajamos y seguimos. Nos perdimos otra vez, pero ¡que sorpresa!, nos encontramos unos charcos de agua donde pasaba un río. Ahí paramos para meternos en el agua. Fue muy agradable. Estuvimos ahí más o menos como una media hora, y de repente empezó a ser frío. Una nube gigante se estaba acercando. Nos secamos, tomamos nuestras mochilas, y seguimos adelante para que no nos alcanzara la lluvia.
Ya empezamos a caminar hacia la camioneta. El sol salió otra vez y nos calaba. Fue un camino lleno de cactus y espinas. Algunos de nosotros nos lastimamos con las espinas. El Hno. Rolando se cayó y una piedra filosa le hizo un corte en su mano, pero se puso de pie y siguió caminando. Bajábamos el cerro con mucho cuidado hasta que llegamos al camino que nos llevaba hacia la camioneta. El P. Gerardo se separó del grupo en un momento en que no nos dimos cuenta. Llegamos todos al final del camino, ya muy cansados, pero el P. Gerardo no aparecía. El P. Lino y el Hno. Fernando regresaron para ver si lo encontraban. Unos 15 minutos después, regresaron con el P. Gerardo. Llegamos a casa todos exhaustos.
Para la cena esa noche, los HH. Fernando y Alfredo prepararon una tortilla española. Para los quien no lo saben, la tortilla española contiene rajas de papa cocinada con huevo. Empezaron a preparar la cena en Casa Ruah. Ahí nos reunimos nosotros formandos para continuar la serie de “Mentiras” y regresamos a casa para cenar.
Esa misma noche comenzamos la cuarta semana de ejercicios. Fue una semana corta que nos guiaba hacia una cosecha integral sobre los frutos, o tesoros, más grandes que Dios nos ha regalado en este tiempo. En la noche del 10 de julio llegó el Hno. Rene Álvarez a integrarse a nuestra comunidad. El próximo mes va a ser su ordenación diaconal, y le pidió al P. Lino que lo acompañara en sus ejercicios espirituales para prepararse para lo que Dios le pide.
Tuvimos la última ficha y cosecha de los ejercicios el 11 de julio. Concluimos los ejercicios espirituales del segundo noviciado el día siguiente, el 12 de julio. Después del último discernimiento tuvimos un momento de adoración para cerrar este bloque. Para celebrar, preparamos pizzas para la cena y micheladas. La sobremesa fue muy alegre. Luego el P. Gerardo se despidió de la comunidad porque tenía un viaje programado hacia Oaxaca. Tenía que regresar para las evaluaciones de su comunidad ahí y la despedida del Hno. Edgar Isaí quien estaba terminando su EFOSA.
El P. Lino y el Hno. Fernando llevaron al P. Gerardo al central de autobuses en San Luis. Regresaron cercas de las 11:30 de la noche. El P. Lino se fue directamente a dormir, pero los demás de nosotros nos quedamos jugando Sequence. El equipo de los HH. Oscar y Rolando ganaron los juegos de la noche.
El día 13 de julio fue día de descanso. Como no estaba el P. Gerardo con nosotros, decidimos tener un día más personal. Pero no dejamos nuestro ritual de pesarnos. Esta última semana fue más complejo, pero quedamos más o menos igual de peso.
Nosotros formandos salimos a San Luis para convivir y conocer el Parque Tangamanga. Desafortunadamente todas las atracciones estaban cerradas. Nos dimos una vuelta por el parque en el carro, y después fuimos a conocer a Tequisquiapan. Lo pasamos muy bien, pero si terminamos caminando como 10 kilómetros. Nos tomamos un café y en algún momento en la plática empezamos a hablar de los idiomas. El Hno. Rolando nos dio una mini lección sobre la taquigrafía, y todos nos quedamos muy impresionados. Después comimos comida huasteca y nos tomamos una foto en frente de la iglesia San Miguel.
En la noche toda la comunidad fuimos a la Misa inaugural de la Asamblea de la Provincia Félix en la capilla de la Soledad de la casa de ejercicios en el Santuario. Ahí nos encontramos con muchos hermanos y fue un momento muy bonito de reencuentro. Cerramos el día jugando Sequence otra vez. El equipo de los HH. Fernando y Rolando salieron como campeones.
El día 14 de julio empezamos un nuevo bloque del segundo noviciado, enfocándonos en la identidad carismática y misión de la Congregación, pero con un ritmo más tranquilo y ya no en silencio. El Hno. Rene de lastimó mientras dormía. Estaba soñando que estaba jugando futbol y que iba meter un gol, pero se despertó cuando dio una patada a la pared, ¡y muy fuerte! Lo peor del asunto: no metió el gol. Para la noche decidimos que después de la cena podemos ver la serie de “Avatar: Leyenda de Aang”. La comunidad de Casa Ruah nos prestó su cañón y lo proyectamos en una pizarra blanca que colocamos en la sala de reuniones.
El día 16 de julio nos visitaron el P. David Padrón y el P. Lucio Ordaz, quienes nos acompañaron en la Eucaristía. El P. David presidio y en la homilía nos compartió su propia experiencia de vida religiosa y lo que el Señor le regaló en su segundo noviciado. Fue una misa muy conmovedora y fraternal. El P. Lucio tenía que irse inmediatamente después de Misa. Más tarde llegó nuestro superior general, el P. José Luis Loyola, para visitarnos mientras cenábamos. Ya en la noche después de las despedidas y lavada de loza, los hermanos jugamos un poco más de Sequence. Esta vez el equipo de los HH. Rolando y Guillermo ganaron tres veces consecutivas.
Ya estamos terminando esta semana de carisma y misión, y pronto llegaremos al fin de esta etapa. Les agradecemos de corazón por habernos acompañado con sus oraciones mientras estuvimos en el gran silencio de los ejercicios espirituales. El Señor ha sido muy bueno con nosotros, regalando a cada uno mucho más de lo que esperábamos. Desde nuestra comunidad aquí en Jesús María les mandamos muchos saludos y un fuerte abrazo. Seguiremos trabajando las últimas fichas del segundo noviciado. Lo demás lo hará Él.






