Está página es para facilitar imprimir varios artículos a la vez; muestra 5 artículos a la vez. Al fondo de la página se puede navegar a artículos prévios.
-
Centenario de la Profesión de Nuestro Padre como Misionero del Espíritu Santo

Queridos hermanos, estamos de fiesta en la Congregación y de manera especial en nuestra Provincia, próximos a celebrar los 100 años de profesión de Nuestro Padre como MSpS. Con tal motivo los invito a volver con mirada agradecida a tal acontecimiento, ayudados de Nuestra Madre, ella cómo lo vivió y desde donde.
Está celebrando 20 años de la encarnación mística enferma y en cama, Nuestro Padre en la casa de Patriotismo escondido y aislado por la persecución, ya pasaron 10 años de destierro, 12 años de haber fundado la Congregación en total 22 años de espera creativa y fiel. El 4 de abril del 1926 toma la decisión de ir a Roma a fundar la nueva casa.
Nuestra Madre escribe en su Cuenta de Conciencia tal acontecimiento:
Marzo 22 de 1926
Quería yo hacer un triduo de retiro para el 25 de marzo y estoy en cama con calentura etc. Dios mío, recibe mis ardientes deseos y que se haga tu voluntad.
Antes de caer en cama, fui a ver al P. Félix a la casa en donde está escondido. No acaba de orientar en lo que hará.Marzo 25 ¡Fecha memorable y amadísima, inolvidable y santa!
En cama y llena de visitas y ruido. ¡Oh mi Verbo adorado! ¡Oh mi virgen amadísima! Ten piedad de mí. ¡Veinte años de la encarnación mística!
¡Oh mi Padre amadísimo! Haz que siquiera en lo que me resta de vida sea lo que debo.Marzo 27 ¡Hosana!
“Acabo de recibir ahora de Roma el Permiso de S.S. Pio XI para pasar de la Sociedad de María a la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo, emitiendo mis votos en la nueva Congregación mañana Domingo de Ramos.
Gracias Por todo lo que usted ha hecho por lograr esa grandísima gracia tan ardientemente deseada.
Su afmo. Padre que la bendice.
Félix de Jesús.
El permiso trae fecha del 9 de febrero de 1926.Marzo 28 Domingo de Ramos
Ayer recibió el P. Félix el permiso del Papa, como digo antes, y hoy a las 11 de la mañana salió (con riesgo de que lo cogieran sus perseguidores) en coche al Arzobispado.
Ahí en la capilla privada del Ilmo. Señor Arzobispo Don José Mora y del Río, éste le puso el hábito, la banda, el rosario, y recibió los votos de Misionero del Espíritu Santo.
Copio aquí el documento de la Secretaría del Arzobispado de México.
¡Oh Dios mio, bendito seas!Secretaria del Arzobispado de México
Hoy domingo de Ramos, en la Capilla de mi residencia archiepiscopal, asistiendo el I.S. Obispo de Tehuantepec, Doctor Genaro Méndez del Río; en presencia de los Padres Asistentes Generales de la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo: Edmundo Iturbide, Domingo Martínez, Félix Álvarez, y los religiosos profesos Manuel Hernández, Felipe Torres, Pablo Guzmán, Sacerdotes, y de Tomás Fallon diácono, que fueron todos testigos.
En virtud del indulto de S.S. El Papa Pio XI, firmado por S. Ema. Rma. El Cardenal C. Laurenti, Prefecto de la S.C. de Religiosos, con fecha del 9 de febrero de 1926, que lo autoriza a pasar de la Sociedad de María a la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo.
El M.R. Padre Félix Rougier, recibió de mis manos el santo hábito de los Misioneros del Espíritu Santo y emitió los tres votos de Pobreza, Castidad y Obediencia en la Congregación fundada por él.
Para constancia firmo y sello la presente Acta, y firman también el Ilmo. S. Obispo de Tehuantepec y los religiosos profesos presentes.
México 28 de Marzo de 1926.
+José Arzobispo de México.
Genaro Obispo de Tehuantepec.
Edmundo Iturbide
Domingo Martínez
Félix Álvarez
Manuel Hernández
Felipe Torres
Pablo Guzmán
Tomas Fallon
¡Oh mi Jesús y qué fiel eres en tus promesas, bendito seas!
Me había dicho que el P. Félix sería de la Cruz, y después de mil obstáculos que los hombres pusieron, triunfó Jesús.
Pio X puso la condición de que no fuera de la Congregación y se acató a su mandato. Pero Jesús dijo: “Otro Papa lo concederá”, y así ha sido.
Gracias, gracias mi amadísimo Jesús, y bendito seas.
Cuantos años de esperar este gran día.
Yo en cama, no pude salir pero me uní a la dicha del todos rezando muchos Te Deum.
(CC. T XLVI, 269-275).G. Armando Moreno de Santiago MSpS
-
100 años de la profesión del R.P. Félix de Jesús Rougier como Misionero del Espíritu Santo

AHMSpS
El 28 de marzo del año 1926, en la Ciudad de México, el R.P. Félix de Jesús Rougier pronunció sus votos como Misionero del Espíritu Santo. Dicho permiso fue enviado directamente de Roma unos días antes, autorizado por el Papa Pío XI, con la anuencia del Superior General de los Maristas y de Mons. Vincenzo Lapuma, entonces secretario de la Sagrada Congregación de Religiosos. Al respecto, Félix escribió:
Al día siguiente de recibir el deseado permiso de Roma, domingo de Ramos, salí de la casa donde estaba oculto por la persecución religiosa y por el gran peligro de ser expulsado por extranjero. (…) La víspera por la tarde, fui a Tacuba a donde estaba en su casa de campo el Ilustrísimo Señor Mora y del Río, y arregló venir a su residencia de México a las 11 de la mañana para darme, en su Capilla privada, el hábito de la Congregación y recibir mis tres votos, de pobreza, castidad y obediencia, según las Constituciones del nuevo Instituto.
Presidió la ceremonia el ilustrísimo Señor Mora, asistido por su sobrino el Ilustrísimo Señor Genaro Méndez, Obispo de Tehuantepec. Hubo siete Misioneros del Espíritu Santo presenciando la Ceremonia de los votos, rebosando de inmensa alegría y dándole gracias a Dios por ese favor tanto tiempo esperado.
Félix de Jesús Rougier, Autobiografía, México, Edición MSpS, 2002, p. 89.

Declaración escrita por el padre Félix para pasar de la Sociedad de María a los Misioneros del Espíritu Santo.
AHMSpS, fondo FJRO, caja F 28, expediente 8, 28 de marzo de 1926.
Imagen propiedad del Archivo Histórico de los Misioneros del Espíritu Santo.
-
V Congreso Latinoamericano CEPROME en Costa Rica

Marzo 05 2026 , Costa Rica
El Centro de protección a menores de Latinoamerica (CEPROME), del 03 al 05 de marzo, llevó a cabo el V Congreso Latinoamericano en Costa Rica, en el que participamos algunos Misioneros del Espíritu Santo, juntamente con la Comisión Interdisciplinar para la Protección de Menores de Guadalajara.
El lema del Congreso fue: “Reparar el daño, entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”.
El ícono bíblico que nos acompañó fue la resurrección de Lázaro a través del cual pudimos profundizar sobre el sentido de la reparación, sobretodo cuando la sanación se siente después de haber pasado por el proceso de la muerte y resurrección. Las ponencias magisteriales nos ayudaron a desglozar los temas del título de nuestro Congreso, donde Dios se sigue haciendo presente a través de la Teología de la reparación en un tiempo de heridas, ayudando a tener un enfoque integral en la atención, aspectos legales, civiles y canónicos que contemplan los derechos de las víctimas; en la reparación es fundamental el papel de las comunidades y redes de apoyo que se pueden establecer para salvaguardar a las personas heridas.

Como Iglesia, estamos llamados a escuchar y acompañar para que la sanación de las heridas ayude a restaurar la dignidad de las víctimas, estando para el otro en el camino con las actitudes de cercanía y compasión que Jesús mismo nos enseñó.
Nuestro hermano el P. David Padrón, MSpS participó en uno de los simposios con la temática: la dimensión pastoral y espiritual en la reparación. A la luz del salmo 85 y tomando específicamente el versículo n.11 donde narra que el Amor y Verdad se han dado cita, la Justicia y Paz se besan; nos hizo una invitación a dejar que el amor misericordioso de Dios se encuentre con nuestra verdad como personas que acompañamos desde nuestra vulnerabilidad para poder ser empáticos con las personas que sufren los distintos tipos de abusos.
El último día, se nos hizo énfasis en los desfíos que tenemos como Iglesia para, desde la justicia, poner en práctica la Teología de la reparación.
Fue significativa la presencia del p. José Luis Loyola, MSpS quien en representación de la CLAR nos dió un mensaje de unidad a todas las 21 naciones reunidas de distintas diócesis, congregaciones e instituciones para prevenir el abuso y fortalecer la cultura del cuidado.En estos días, pudimos aprender unos de otros compartiendo caminos para visibilizar buenas prácticas que nos ayuden a construir comunidades más seguras, responsables y comprometidas con la prevención y protección de personas vulnerables.

Al final del Congreso, es tradición presentar la nueva sede, donde será el próximo año… en ambiente de fiesta mexicana, fue decretado que la Perla Tapatía junto con la Comisión Interdisciplinar para la protección de menores de Guadalajara nos esperan con los brazos abiertos para vivir nuestro VI Congreso de prevención del 02 al 04 de marzo 2027.
Como Congregación, sigamos fortaleciendo la prevención del abuso, la cultura del cuidado y protección de los menores y las personas más vulnerables.
Me despido deseándoles ¡pura vida! Como dicen los Ticos.
P. Armando Tovalín, MSpS
-
“Quiero encarnar en tu corazón”: A 120 años de esta gracia en Concepción Cabrera

Dra. Mariana Gómez Villanueva
AHMSpS
Hoy se cumplen 120 años de uno de los episodios decisivos en la vida de Concepción Cabrera. Nos referimos a la encarnación mística, un tema que, a lo largo del tiempo, ha suscitado una reflexión constante en la tradición espiritual católica. A través de los siglos, el misticismo ha ocupado un lugar central en la teología, esto por las profundas implicaciones que tiene en la vida concreta de mujeres y hombres comunes, cuya experiencia cotidiana se ve trastocada por su encuentro con lo divino.
Como Concepción, a lo largo de la historia, personajes tan emblemáticos como Teresa de Jesús, Catalina de Siena, Hildegarda de Bingen, Juan de la Cruz, Francisco de Asís o Ignacio de Loyola, han escrito largos tratados espirituales en los cuales han descrito, a partir de experiencias múltiples, sus episodios místicos. Todos ellos tuvieron en común una preocupación por transmitir para el futuro lo que habían “padecido, visto y oído”.[1] Así pues, frente a un universo inefable e incomprensible, el lenguaje de los místicos ha puesto en palabras al grande misterio que es Dios.
En el caso de la madre de las Obras de la Cruz, el R.P. Fernando Torre recopiló algunas de las muchas definiciones que se han escrito para intentar comprender mejor el significado de esta gracia. Por ejemplo, Mons. Luis Ma. Martínez, la describió como una transformación profunda del alma en Jesús, de la cual se derivan dos consecuencias: “el alma es místicamente Jesús, y el alma es místicamente madre de Jesús”.[2] Por su parte, el padre Juan Gutiérrez afirmó que ésta tiene la finalidad de hacer que la persona “viva plenamente su sacerdocio bautismal y que transformado en Cristo sea, juntamente con él, Sacerdote y Víctima para salvar al mundo”.[3] Así pues, la encarnación mística es, según el padre Carlos Castro, un grado de unión entre Dios y el alma del místico que está en “las cimas de la vida espiritual”.[4]
Llegar a una gracia de esta magnitud no es común y, por ello, no puede comprenderse sin volver la mirada a la vida de quien la recibe. En el caso de Cabrera, su historia personal y espiritual permite trazar un exigente itinerario, tejido a lo largo de años de purificación y trabajo interior. De hecho, lo que más sorprende es precisamente la forma en que esta experiencia se dio, en sus actividades cotidianas como madre y cabeza de familia. Entre sus ocupaciones diarias, ella fue encontrando un camino en el que lo humano y lo espiritual no se oponían, sino que se entrelazaban.
Bernardo Olivera delineó algunos de los que, para él, son los momentos clave en la vida de Concepción y que le permitieron llegar a esa culminación. Éstos son:
- Sus primeros ejercicios espirituales, en los cuales escuchó por primera vez la voz de Cristo que le dijo que su “misión era salvar almas”.
- El monograma que se marcó en el pecho, con las siglas JHS, en enero de 1894.
- La “unión transformante”, también llamado “matrimonio espiritual” con Cristo, apenas unos días después de marcarse el monograma.
- Sus visiones sobre la Cruz del Apostolado y las Obras de la Cruz.
- La purificación de la materia que experimentó en noviembre de 1895.[5]
Así pues, el 20 de marzo de 1906, Concepción comenzó unos ejercicios espirituales impartidos por el R.P. Mariano Duarte, SJ, en la casa de las Religiosas de la Cruz. Al quinto día de éstos, durante la Fiesta de la Encarnación del Señor, fue cuando ella experimentó esta gracia que, por cierto, le había sido anunciada nueve años antes.[6] Permitamos que sea ella misma quien nos narre lo que vivió y la hondura de las emociones que la atravesaron:
Día 25. La encarnación del Señor y 5to. de los Ejercicios.
(…) Temblando de vergüenza, anonadada, machucada hasta el polvo, (Oh Dios mío, Dios mío! vengo hoy, con el alma llena, como una fuente que se derrama, porque no tiene cabida para contener el caudal de agua con que se siente desbordarse, así vengo hoy, llena y AVERGONZADA a vaciarme en el papel.
(…) Con que en los primeros momentos de la Misa, voy sintiendo la presencia de mi Jesús, junto de mí, y escuchando su divina voz (Oh Dios mío, ¿será verdad? Pero cómo no, si te siento, si te toco, si te estoy amando aquí, aquí, como si acabara de comulgar, ¡Jesús del alma!)
Encarnación mística
“Aquí estoy; quiero encarnar en tu corazón místicamente. Yo cumplo lo que ofrezco; he venido preparándote de mil modos y ha llegado el momento de cumplir mi promesa; Recíbeme; (y sentí un gozo con vergüenza indecible. Pensé que ya lo había recibido en la comunión, pero como adivinándome, continuó:)
– “No es así; de otro modo además, hoy me has recibido. Tomo posesión de tu corazón; me encarno místicamente en él, para no separarme jamás. Solo el pecado podrá alejarme de ti y te advierto, que también toda criatura que lo ocupe, mermará mi presencia real; digo, sus efectos, porque Yo no me puedo mermar. Y continuó: Esta es una gracia muy grande que te viene preparando mi bondad; humíllate y agradécela.”
– Pero Señor, me atreví a decirle, ¿qué lo que me habías ofrecido, lo que me habías pedido, no eran unos desposorios?
-“Esos ya pasaron; esta gracia es infinitamente mayor.”
– Es el matrimonio espiritual, ¿mi Jesús?
– “Es más, porque el matrimonio es una especie de unión más exterior; pero encarnar, vivir y crecer en tu alma, sin salir de ella jamás; poseerte Yo y poseerme tú como en una misma substancia, no dándome sin embargo tú la vida, sino Yo a tu alma, en una compenetración que no puedes entender, esta es la gracia de las gracias.” (…)
Esta es una unión mística muy grande (continuó) y elevada, la más grande que puede existir y no es de otro modo la del cielo, salvo que entonces se descorre el velo de la Divinidad, pero como la Divinidad no se aparta de Mí, la unión, la estrechez de la NADA con el Todo, es lo mismo.” (…)[8]
Como se puede ver, esta gracia marcó un antes y un después en su existencia. No fue solo una experiencia espiritual cualquiera, sino un importante acontecimiento en el que, de manera simbólica, Cristo comenzó a tomar forma en lo más íntimo de su alma. Para los místicos, un momento así es fundante, pues es el instante en que lo divino deja de percibirse como algo externo y comienza a habitar y actuar desde el interior de la persona.
Aquella experiencia le dio a Concepción la fuerza y la claridad necesarias para hacer realidad el gran anhelo que tenía desde hacía años: el nacimiento y desarrollo de las Obras de la Cruz que, hasta ese momento, eran únicamente el Apostolado de la Cruz y las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús.
Su transformación fue tan honda que ya no se comprendía a sí misma separada de Cristo. Vivía en una comunión constante, como si su existencia estuviera sostenida por una presencia que no la abandonaba nunca. Cristo dejó de ser para ella una idea o una visión y se convirtió en experiencia, compañía permanente y aliento interior. En esa intimidad, Cabrera percibía su vida guiada por Él, y la gracia mística se desplegó como una relación de amor profundo que dio sentido a cada uno de sus pasos.


Versión facsímil de la Cuenta de Conciencia existente en el AHMSpS.
El original se encuentra resguardado en el Archivo General de las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús.
Imágenes propiedad del Archivo Histórico de los Misioneros del Espíritu Santo.
[1] Edith González Bernal, “El lenguaje teológico en los místicos: éxtasis y kénosis”, en Theologica Xaveriana, núm. 182, 2016, p. 372.
[2] Luis Ma. Martínez, cit. pos. Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 29.
[3] Juan Gutiérrez, cit. pos. Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 31.
[4] Carlos Castro, cit. pos. Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 31.
[5] Bernardo Olivera, OCSCO, Incarnazione Mistica, MSpS Comunidad de Arnulo, Roma, 2006, pp. 11-13.
[6] Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 31.
[7] Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 19.
[8] Concepción Cabrera, Cuenta de Conciencia, Tomo 22, 25 de marzo de 1906, pp. 168-177.
-
Crónica de la XIV Reunión de Formadores

Del “Yo al Nosotros”: Tejiendo Fraternidad en el Camino Formativo
Sedes: El Chante y Guadalajara, Jalisco.
Fecha: 11 al 16 de marzo de 2026.P. Lino Ruelas, Delegado de Formación, coordinó nuestra reunión con el objetivo de evaluar y proyectar el caminar de nuestras casas de formación en lo referente a nuestra fraternidad.
Estuvimos presentes los responsables de cada etapa:
- Postulantado: Pp. Carlos Jiménez y Diego Guevara.
- Noviciado: Pp. Emmanuel Olvera e Ignacio Hernández.
- Filosofado: Pp. Juan Carlos Equihua, J. Jesús Montes, Juan Pablo Patiño y Santiago Pastrana (en modalidad virtual).
Diagnóstico de Nuestra Realidad
Durante las primeras jornadas, los formadores compartimos la propia vida y la de nuestras comunidades formativas, marcada por la novedad y la inestabilidad propias de los tiempos actuales. Analizamos también los dinamismos que impulsan o desafían el crecimiento de los formandos.
Eje Transversal: La Vida Fraterna
El núcleo de la reflexión fue el tránsito del “Yo” al “Nosotros”. Realizamos un “inventario comunitario” para narrar los procesos de cada etapa, detectando tensiones naturales que requieren atención pedagógica:
- Expectativa vs. Realidad: La brecha entre el ideal del Reino de Dios y nuestras dinámicas humanas previas.
- Autonomía vs. Referencia: La necesidad de espacios no supervisados frente a la importancia de vivir con acompañamiento.
- Cultura y Vínculos: El peso de los modelos de relación aprendidos en la cultura de origen.
Sintetizamos algunas claves de Intervención Formativa: Priorizar la comunicación asertiva, el acompañamiento en los procesos de duelo por pertenencias pasadas, la confianza en el poder sanador de la comunidad, la capacidad de retardar la gratificación, etc.
Abordamos también otros temas:
La formación permanente de los formadores con propuestas concretas para la actualización constante; la evaluación de protocolos para el acompañamiento de hermanos que han ingresado a la Congregación con una edad más avanzada (situaciones excepcionales).
Finalmente, participamos en la consulta solicitada por el Gobierno General, en vistas a preparar el XVIII Capítulo General, aportando una visión estratégica desde la base formativa.Fraternidad en el Descanso
Pero como bien sabemos, la fraternidad también se construye en el juego y el descanso. El balneario San Juan Cosalá nos regaló un día de relajación. ¿El punto culminante? Un torneo de “Secuencia” donde la estrategia y las bromas nos recordaron que, antes que formadores, somos hermanos que saben disfrutar de la vida compartida.
Regresamos a nuestras comunidades con la mochila llena de nombres, historias y el compromiso renovado de seguir instaurando el Reino de Dios desde la realidad de nuestras propias fragilidades.
Cronistas:
Emmanuel e Ignacio, formadores del Noviciado.



