Para Imprimir

Está página es para facilitar imprimir varios artículos a la vez; muestra 5 artículos a la vez. Al fondo de la página se puede navegar a artículos prévios.

  • Crónica de la comunidad de la nueva Fundación en Centroamérica

    Crónica de la comunidad de la nueva Fundación en Centroamérica

    Incursión en la Diócesis de Verapaces y la Arquidiócesis de Guatemala

    El lunes 20 de Octubre nos despedimos de “nuestra comunidad presbiteral” en San Juan Chamelco y fuimos a desayunar a casa del P. Sergio Godoy, fundador de la Ciudad de la Esperanza. Un espacio para platicar y compartir fraternalmente la experiencia en Alta Verapaz, escuchamos también alternativas y propuestas para fundar en esta Diócesis. Posteriormente a este encuentro, Sergio Osorio se trasladó a Cobán para hospedarse en la casa sede del obispo Rodolfo Valenzuela, la parroquia de San Martín de Porres, lo recibió el P. Juan Francisco Molineros. David García y Humberto Ruiz se trasladaron a Salamá para hospedarse en la casa parroquial, los recibió el P. Giovanni Morán, Canciller de la Diócesis.

    David García y Humberto Ruiz apoyaron en la parroquia de San Mateo. Jornadas intensas y significativas de confesiones que nos permiten conocer a la realidad interna de las familias y el contexto social, es tiempo en toda la Diócesis del cierre de año catequético de Primera Comunión y Confirmación. Hubo oportunidad de conocer algunas capillas de la zona urbana y rural de los municipios, la cabecera Salamá, Rabinal y San Jerónimo, Baja Verapaz. Éste Departamento manifiesta otra realidad cultural, predomina el ladino o mestizo y se habla más el castellano.

    Sergio Osorio participó en la Asamblea Diocesana de Pastoral cuyo objetivo fue: en el contexto de una Iglesia sinodal, animar e implementar las Santas Misiones en la Verapaz para una misión permanente. Pudo tener varios diálogos con Mons. Rodolfo Valenzuela y el P. Alberto Zuleta, vicario de pastoral.

    El viernes desayunamos y compartimos en Salamá con los PP. Giovanni Morán y Oscar Teec, agradecimos su hospitalidad y nos trasladamos a la ciudad Capital de Guatemala para volvernos a hospedar en la casa de nuestras hermanas Misioneras de la Caridad. El sábado nos trasladamos a Hyundai, Reforma, para intercambiar el carro que nos ha facilitado CrediQ. Día y la tarde de descanso en casa, celebramos la misa con las MCMI a las 6 pm. y cenamos.

    El domingo estuvimos por la mañana en casa y por la tarde participamos en el cierre del Año Jubilar y Sínodo de la Arquidiócesis de Santiago Apóstol, Guatemala. Oportunidad de saludar al Arzobispo Gonzalo de Villa, al obispo auxiliar Tulio Pérez y a algunos religiosos y presbíteros. El escenario fue la plaza central de la Capital abarrotada de gente de las diferentes vicarías, fiesta colorida y alegre del pueblo de Dios.

    El lunes de descanso, en transmetro, aprovechamos para conocer la Parroquia de los Remedios e ir al Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) para volver a preguntar sobre el estatus migratorio de Sergio Osorio, va teniendo claridad sobre los pasos a dar para ir actualizando su residencia permanente. Nos reunimos para revisar nuestro calendario de compromisos. Por la tarde celebramos la Eucaristía con las MCMI y cenamos en un ambiente de familia.

    El martes nos reunimos por la mañana para acordar ir a CONFREGUA el próximo jueves y preguntar sobre sus programas formativos. Acompañamos en la celebración de la Eucaristía y almuerzo a la comunidad de Alianza de Amor de la ciudad Capital. Por la tarde fuimos a recoger el carro que nos ha facilitado la empresa CrediQ. Concelebramos en la misa del 37° aniversario de ordenación del P. Antonio Zuleta, canciller diocesano y rector del templo de Santa Teresa.

    El miércoles nos reunimos como comunidad para dialogar y prever el encuentro de la mañana. Nos trasladamos a la parroquia urbana en zona periférica de San Juan de la Cruz, zona 7, colonia Betania. Oportunidad para dialogar, compartir y almorzar con el P. Pedro Jaramillo. Un encuentro testimonial de su labor pastoral y social como misionero en Guatemala durante 20 años. Por la tarde celebramos la Eucaristía en casa con la presencia de la familia Manzo Salazar, posteriormente compartimos la cena.

    El jueves por la mañana nos trasladamos en transmetro para reunimos con algunos miembros del equipo directivo de CONFREGUA: P. Juan Diego Calderón, MCCJ, Gaby Noj, HCF y Lidia Martínez, LP. Nos presentamos y platicamos sobre las diferentes propuestas de acompañamiento y formación que ofrece la Conferencia a la Vida Religiosa en el país. Nuevamente nos sentimos acogidos y respaldados en nuestra búsqueda de fundar una nueva comunidad y aportar desde nuestro carisma a la Iglesia de Guatemala.

    El viernes temprano nos trasladamos a la Diócesis de Verapaces para apoyar en el fin de semana, las celebraciones de Todo Santos y Difuntos en las parroquias de Salamá y San Juan Chamelco. 


  • TESTIMONIO: P. Cecilio Félez Marco, MSpS

    TESTIMONIO: P. Cecilio Félez Marco, MSpS

    Quiero con sencillez compartir mi testimonio de como vivimos la fraternidad y el espíritu de familia en nuestra congregación.

    Tras mi periplo por Colombia con dos cirugías desafortunadas pero con el punto de cariño de mi comunidad al 100, me fui a México y la dosis de fraternidad la encontré en la Casa Conchita: equipo, hermanos de la comunidad y personal de servicio. Y resaltar la presencia cariñosa de Ricardo Páez. Y luego la comunidad de Madrid: me recibe Javier Lozano y la comu. Luego llega Carlos Alonso y viene la complicada cirugía con una semana en la UCI, dos en planta y por fin en Guadalupe… en casa… en familia y en fraternidad. Charly, Josué, Fer y Fredy. Es un lujo tener hermanos así. Sin olvidar a los laicos de la parroquia: Arancibia, Comu de “jóvenes” y tantos más con turnos para atenderme y mi familia con su cariño de siempre. Por encima de todo, mi gratitud al gran amigo y hermano Javier Segovia, un modelo de servicio y entrega.

    A veces resaltamos y criticamos cosas malas de nuestra vida comunitaria. Hoy mi testimonio es de tanto bueno que vivimos en comunidad: fraternidad, acogida, cariño, servicio, entrega y atención al hermano enfermo.

    NP lo resumiría en espíritu de familia.

    Gracias por mis hermanos de comunidad aquí en Madrid y por tantos hermanos y amigos laicos entrañables de la comunidad parroquial. Me siento muy querido. Esto es fraternidad.

    GRACIAS.

    Cecilio Félez MSpS


  • Crónica del Postulantado de Aguascalientes: Experiencia de Evangelización y Éxodo

    Crónica del Postulantado de Aguascalientes: Experiencia de Evangelización y Éxodo

    Evangelización: 6 al 18 de octubre y Éxodo: 20 al 25 de octubre

    Las experiencias vividas durante las últimas semanas han exigido tanto fortaleza física como disposición interior. Han puesto a prueba nuestras capacidades, nos han sacado del ensimismamiento y han nutrido nuestra experiencia humana y espiritual. En todo momento, el Señor nos invitó a salir de nuestra zona de confort, a romper con la rutina cotidiana y a plantearnos preguntas esenciales sobre nuestra vida personal, nuestra relación con Dios y nuestra vocación.

    Retiro de Evangelización

    Durante la primera semana, dedicada a la evangelización, trabajamos sobre el conocimiento y la experiencia del amor de Dios Padre. A través de las fichas y de la lectura sobre el Hijo Pródigo, fuimos redescubriendo nuestra propia historia como reflejo de la mirada amorosa de Dios. Experimentamos el amor de un Padre que es incondicional, tierno y fiel.

    Fue necesario, sin embargo, reconocer las imágenes falsas que cada uno guarda de Dios, para permitir que se nos revelara el Abbá de Jesús: el Padre que todo lo entrega, que nos quiere plenos y libres en el amor.
    En este proceso también reflexionamos sobre la figura paterna en nuestras vidas, buscando reconciliarnos con ella y reconociendo en Dios al Padre misericordioso que siempre toma la iniciativa, que corre a nuestro encuentro incluso cuando nosotros no respondemos con la misma fidelidad.

    Contemplamos además la presencia de Dios Padre en los símbolos de la nube y la luz, recordando la columna que guiaba al pueblo hebreo en el desierto. En esos signos descubrimos la protección constante de Dios sobre sus hijos.
    Finalmente, comprendimos que el camino del pueblo migrante de Dios es también el nuestro: salir de nuestras seguridades y comodidades nos educa, purifica nuestras intenciones y nos abre a la acción transformadora de la gracia. Entendimos así, por medio de una experiencia de aislamiento, que el pecado no sólo nos aleja de Dios y de los demás, sino que puede convertirse en una realidad social y estructural que necesita ser redimida. Y solo al ver tangible nuestra realidad manchada podemos escuchar la voz sutil de Dios que siempre esta con los brazos abiertos dispuesto a perdonarlo todo y con amor incondicional.

    Éxodo

    Con esta disposición interior iniciamos la segunda experiencia: el Éxodo, una vivencia muy esperada desde el inicio del Postulantado. Desde los primeros meses, esta experiencia generaba en nosotros una mezcla de emoción y temor, pues sabíamos que implicaría exigencia física y mental. La preparación física fue parte importante: caminatas, ejercicios de resistencia y sobre todo una disposición espiritual para afrontar el reto.

    Apenas un día después de concluir el retiro de evangelización, emprendimos el viaje hacia Santa María del Oro, Nayarit, punto de partida para recorrer la sierra durante cuatro días. Caminamos entre veredas angostas y amplias, subiendo cumbres y cruzando planicies; el paisaje se convertía en una metáfora de la vida misma, con sus esfuerzos, obstáculos y momentos de contemplación.

    En el camino aprendimos a discernir qué cosas son verdaderamente necesarias y cuáles sobran en nuestro andar; a valorar los recursos más simples como el agua, el alimento o la hora oportuna para caminar. También fuimos testigos de la presencia discreta de Dios en la naturaleza: en los paisajes, en los animales, en el silencio del amanecer. Todo parecía tener su sentido y su propósito.

    Lo más conmovedor fue la hospitalidad de las personas que encontramos. Aun teniendo poco, compartían todo: su comida, un lugar para descansar, su palabra y su alegría. Esa generosidad nos recordó que el Reino de Dios se manifiesta en los pequeños gestos del compartir y la fraternidad.

    Caminar con los hermanos fortaleció también nuestra comunión. Descubrimos que en la vida nadie camina solo, y que la carga se hace más ligera cuando se comparte. Las caídas, el cansancio y los silencios se transformaron en oportunidades para acompañarnos, exhortarnos y sanar juntos. Incluso quienes no pudieron concluir la caminata nos dejaron una lección valiosa: cada decisión, cada objeto que cargamos o dejamos, cada situación que aceptamos o resistimos, forma parte del proceso de madurez que Dios realiza en nosotros.

    El Éxodo nos recordó que somos peregrinos en esta vida, y que depende de nuestra actitud si convertimos el camino en un tránsito árido o en una experiencia plena y gozosa.

    Fueron semanas intensas de reflexión, esfuerzo y encuentro. Días que nos probaron en cuerpo y espíritu, pero que, sobre todo, nos permitieron experimentar de manera viva la presencia constante de Dios Padre que acompaña, guía y fortalece a su pueblo en el camino.


  • Revista La Cruz. Noviembre – Diciembre 2025

    Revista La Cruz. Noviembre – Diciembre 2025

    Te invitamos a leer el nuevo número de la Revista La Cruz, correspondiente al bimestre noviembre-diciembre:

    Agradecemos tus donativos para que nuestra obra permanezca y siga creciendo:


  • Pascua del Padre Homero Merlín Camacho, MSpS

    Pascua del Padre Homero Merlín Camacho, MSpS

    Los Misioneros del Espíritu Santo les compartimos que el 2 de noviembre del 2025, en la Casa Conchita, en la Ciudad de Puebla, regresó a la Casa del Padre nuestro querido hermano P. Homero Merín Camacho MSpS.

    Agradecemos su vida y encomendamos a su familia.

    El padre Homero Merlín Camacho MSpS nació en Oaxaca de Juárez, Oaxaca, el 16 de noviembre de 1977.
    Fue bautizado en su ciudad natal, el 12 de febrero de 1978, y recibió la Confirmación a los 13 años. Es el menor de los 10 hijos de doña Esperanza Camacho Alonso, y don Félix Merlín Martínez, quien ya descansa en Dios.

    Antes e ingresar a nuestra Congregación, se licenció en Biología.
    A los 23 años ingresó al Postulantado y en el año 2002 al Noviciado. Hizo sus primeros votos como Misionero del Espíritu Santo el 8 de agosto del 2004 , y los votos perpetuos el 21 de enero del año 2012.

    Fue ordenado presbítero en el Templo María, Madre de la Iglesia, en Huexotitla, Puebla, por manos de D. Víctor Sánchez Espinoza, el 15 de junio del año 2013. Homero vivió en diferentes comunidades; en Bogotá Colombia hizo la Filosofía y en Morelia la Efosa. Recién ordenado fue enviado a Colombia, y en el año 2014 a Panamá. En 2017 se incorporó a la comunidad de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, hasta el 2019, cuando se integró al equipo formador del Postulantado Congregacional, en Aguascalientes. En julio del 2020 fue enviado al templo San José del Altillo, donde vivió y ejerció su ministerio cuatro años, hasta diciembre del 2024, fecha en que llegó a nuestra comunidad Casa Concepción Cabrera para recibir la atención necesaria en su enfermedad.

    Homero amó la vida, a su familia biológica y a su familia congregacional y eclesial. Lo recordamos sonriente, alegre y amable como solía ser.