AHMSpS
A partir de abril de 1906 y después de recibir la gracia de la encarnación mística, Concepción Cabrera comenzó a escribir reiteradamente sobre un especial anhelo espiritual en su “Cuenta de Conciencia”. Delineó sus reglas, las motivaciones y el contenido de éste, que tenía por objetivo ofrecer a Dios una serie de actos y oraciones de amor que, entrelazados, constituirían una gran “Cadena de amor”.[1]
Desde entonces, fue corrigiendo y ampliando esta idea en una gran cantidad de escritos, muchos de los cuales quedaron como borradores y, otros más, fueron revisados y unificados por ella misma. Éstos se publicaron por primera vez en 1918, por la Librería La Hormiga de Oro, un importante sello editorial integrado por una revista, una librería y una imprenta cuya sede se encontraba en Barcelona, España. Esa primera edición se tituló “Cadena de amor divino para las almas que aspiran a la perfección”. Cuatro años después de esta edición se imprimió una segunda, que tuvo un importante alcance entre un gran número de lectores.
En el AHMSpS se conservan al menos doscientas páginas escritas por ella en distintos momentos de su vida, todas atravesadas por la misma dedicación hacia este tema fundamental para la Familia de la Cruz. En el marco del 120 aniversario del comienzo de la redacción de estos textos, compartimos un extracto inédito de su puño y letra.


– Cadena de amor –
Muy útil es a las almas que pertenecen a las Obras de la Cruz esta “Cadena de oro” que consiste en eslabonar los actos de virtud que se efectúen con pureza de intención y hechos por amor, ofreciéndoselos a Dios por los sacerdotes, por la extensión del reinado del Espíritu Santo y por la salvación de las almas.
Se llama de oro, porque las virtudes que en ella se ejerciten, han de ser efectuadas por amor, es decir, vivificadas con la más pura caridad.
Se desea que cada hora que vivan las almas que ingresen en esta Cadena de oro, sea un eslabón que, uniéndose a otros y a otros miles, llegue de la tierra al cielo.
¡Dichosas las almas a quien el Señor les haga tan distinguido favor de hacer esta ascensión espiritual de tanta perfección para la creatura y gloria para Dios!
Las reglas que deben efectuar para su santificación son las siguientes:
1° Las almas que ingresen en la Cadena deben practicar las virtudes de la humildad y el sacrificio, como vida de su vida.
2° Deben ser muy puras de cuerpo y alma.
3° Han de ser almas de oración.
4° Deben tender al ocultamiento con una perfecta modestia.
5° Deben tener voto de pobreza, o cuando menos un cariño muy grande a esa virtud, experimentando por amor sus efectos.
6° Deben tener vacío el corazón de todos los afectos terrenos para que Dios lo ocupe en su totalidad.
7° Deben tener un grandísimo amor a María, imitándola en su perfecta obediencia.
8° Deben vivir una vida sobrenatural con la pureza de intención, siéndoles familiar la presencia de Dios.
9° Deben tender a todo lo recto y santo.
10° Deben ser almas templadas para el dolor y amor [a] la Cruz en todas sus formas.
11° Deben amar a Dios sin mezquino interés, por ser quien es, con generosidad, sin interrupción, y abandonadas a su voluntad.
12° Deben estar prontas a la correspondencia a la gracia, con suma fidelidad en la ejecución de esa virtud.
13° Deben vivir en Dios, y solo para Dios, muertas a todo lo que no sea Él, o a Él las conduzca.Volad almas amantes a formar esta cadena de oro que sube hasta el cielo, para que bajen por ella las gracias del Espíritu Santo en favor de los sacerdotes y de las almas tantas, que necesitan del socorro de la divina gracia.
Si quieres saber más sobre este tema te recomendamos las siguientes lecturas:
- Martínez, Luis María, La cadena de amor con el corazón de Jesús, México, D.F., Editorial La Cruz, 2004.
- Rubín de Celis, Manuel, Amor en cadena con Cristo, Temas de Espiritualidad de la Cruz 53, Plan de Dirección Espiritual, Editorial La Cruz, México, 1996.
- Vera Soto, Carlos, Vivir la cadena de amor, México, D.F., Publicaciones CIDEC, 2012.
- Weber, Anne, Edmundo de los Santos y José de Jesús Ortega, Ofrecimiento del verbo y cadena de amor, Temas de Espiritualidad de la Cruz 51, Plan de Dirección Espiritual, Editorial La Cruz, México, 1996.
[1] Concepción Cabrera, Cuenta de Conciencia, tomo 22, 2 de abril de 1906, p. 271.

