“No me voy, no me desanimo, no vacilo…
me has llamado y he venido, y sigo por tu misericordia
infinita, viniendo y yendo.”
Félix de Jesús, MSpS
¡Hola, hermanos!
Queremos compartirles algo de lo vivido en nuestra quinta asamblea de la región/zona Europa, que tuvo sede en la parroquia de Guadalupe, en Madrid. Nos reunimos con el deseo de revisar lo recorrido durante los últimos meses, retomar el plan operativo trabajado en Lenno durante el verano pasado e iniciar un proceso de evaluación y reestructuración que nos permita seguir caminando con mayor claridad y fidelidad.
Participamos las comunidades de:
- Crema: Manuel Aranda, Stefano Cankech, Arnold Mukoso y Claudio Sabbadini.
- Milán: Sergio Zenteno, Lucio Ordaz, Saúl Ibarra y Guillermo Jiménez.
- Roma: Edgar Sánchez y David Padrón.
- Madrid: Fernando Saracho, Alfredo Velázquez, Carlos Alonso Wehrli y Josué Suaste; además, Eduardo Suanzes participó desde la virtualidad.
Por parte de los gobiernos provincial y general nos acompañaron Báltazar Góngora, Armando Tovalín y Gerardo Gordillo.
Desde la llegada, el ambiente fraterno comenzó a marcar profundamente la experiencia. En los encuentros sencillos, en las conversaciones compartidas y en la convivencia cotidiana, se hizo palpable el espíritu de familia que nos caracteriza y el agradable ambiente que se está gestando en nuestra región/zona.
La asamblea inició con un paseo a los pueblos de Aranjuez y Chinchón, enriquecido por los datos históricos y culturales compartidos por Carlos Alonso. Fue también ocasión para el encuentro distendido, la conversación y el disfrute de lo propiamente español —incluida la tradicional sopa de ajo, que agradó a varios—, sabiendo el importante carácter de lo relacional.
Los momentos cotidianos —las sobremesas, los espacios de convivencia y diálogos— se convirtieron en profundos lugares encuentro, donde pudimos reconocernos en la vida, en los deseos y en las intuiciones que el Señor va suscitando en cada uno. Con este ambiente, nos pusimos manos a la obra el día martes, iniciamos retomando una intuición compartida por los hermanos de la comunidad de Roma, quienes hicieron memoria de una carta de nuestro Padre:
“[…] nuestra vida de Misioneros, la vivimos bajo las miradas amorosas de las Divinas Personas, y es por la gracia de Dios, tal como debe ser: vida de amor, de pureza y de sacrificio, copiando así toda la vida de nuestro amado Jesús.”
A lo largo del trabajo, nos acompañó Ana García, quien ha caminado con nosotros en las últimas asambleas a través del método de la “indagación apreciativa”, y en lo que fue su última intervención dentro de este proceso. Desde ahí, retomamos lo vivido en la asamblea de Lenno y nos dejamos iluminar por diversos documentos que han ido marcando nuestro horizonte. Tras este día de trabajo, pupdimos agradecer su acompañamiento y mirada sobre este proceso. ¡Gracias, Ana!, ¡a por zetas!
Los proyectos “Pronto”, “Líderes organizados” y “Núcleo Félix” permanecieron como referencia para nuestro discernimiento, ayudándonos a integrar distintas dimensiones de nuestra vida: el cuidado de la fraternidad, la organización de nuestras estructuras y la proyección de la misión. El trabajo en grupos, las entrevistas y los espacios de diálogo nos permitieron identificar prioridades, reconocer desafíos y vislumbrar caminos posibles, buscando sintonizarnos con el Espíritu.
En este proceso, volvimos sobre el camino recorrido. Releímos lo vivido en asambleas anteriores, reconocimos avances, límites y aprendizajes, y profundizamos en las sinergias que han ido surgiendo en nuestro trabajo común. Esto nos permitió comprender mejor sus alcances y, al mismo tiempo, discernir con mayor claridad los pasos a seguir y reconocer los aspectos en donde es necesario ajustar el rumbo.
Como uno de los frutos de esta asamblea, hemos re-organizado tres sinergias a las que queremos prestar particular especial atención en este momento: Espiritualidad de la Cruz, Solidaridad y Pastoral Juvenil Vocacional. Pudiendo acordar algunos puntos en común y fuerza de trabajo.
Todo ello fue posible gracias a espacios donde pudimos mirar con realismo nuestra situación: nuestras personas, comunidades y estructuras. En un ambiente de confianza y libertad, compartimos la realidad de nuestras plataformas, buscando reconocer su momento actual y proyectar pasos concretos y adecuados a cada contexto. Este camino se percibió sostenido e integrado por la oración y la celebración de la Eucaristía, donde pudimos ofrecer al Señor lo vivido, nuestras búsquedas, inquietudes y decisiones. Confiamos que es el Espíritu quien guía este proceso y conduce nuestros pasos.
Al concluir la asamblea, recogimos lo vivido con un profundo sentimiento de gratitud. En la Eucaristía final, Gerardo Gordillo nos compartió algunas intuiciones que sin duda acompañarán el camino que se nos abre como región/zona.
En ese momento, hicimos eco del texto Camino a Ítaca, del cuál cito:
“Cuando emprendas tu viaje a Ítaca,
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.[…]
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues —¡con qué placer y alegría!—
a lugares nunca antes visitados.”
Agradecemos de manera especial al equipo coordinador y a la comunidad de Madrid por su hospitalidad, cercanía y servicio, que hicieron posible este encuentro. Seguimos confiando en que nuestro buen Dios continúa abriendo caminos, y nosotros queremos seguir soñando junto con Él.
¡Encomendamos este proceso a su oración!
Guillermo Jiménez, MSpS




