Para Imprimir

Está página es para facilitar imprimir varios artículos a la vez; muestra 5 artículos a la vez. Al fondo de la página se puede navegar a artículos prévios.

  • V Congreso Latinoamericano CEPROME en Costa Rica

    V Congreso Latinoamericano CEPROME en Costa Rica

    Marzo 05 2026 , Costa Rica

    El Centro de protección a menores de Latinoamerica (CEPROME), del 03 al 05 de marzo, llevó a cabo el V Congreso Latinoamericano en Costa Rica, en el que participamos algunos Misioneros del Espíritu Santo, juntamente con la Comisión Interdisciplinar para la Protección de Menores de Guadalajara.

    El lema del Congreso fue: “Reparar el daño, entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”.

    El ícono bíblico que nos acompañó fue la resurrección de Lázaro a través del cual pudimos profundizar sobre el sentido de la reparación, sobretodo cuando la sanación se siente después de haber pasado por el proceso de la muerte y resurrección. Las ponencias magisteriales nos ayudaron a desglozar los temas del título de nuestro Congreso, donde Dios se sigue haciendo presente a través de la Teología de la reparación en un tiempo de heridas, ayudando a tener un enfoque integral en la atención, aspectos legales, civiles y canónicos que contemplan los derechos de las víctimas; en la reparación es fundamental el papel de las comunidades y redes de apoyo que se pueden establecer para salvaguardar a las personas heridas.

    Como Iglesia, estamos llamados a escuchar y acompañar para que la sanación de las heridas ayude a restaurar la dignidad de las víctimas, estando para el otro en el camino con las actitudes de cercanía y compasión que Jesús mismo nos enseñó.

    Nuestro hermano el P. David Padrón, MSpS participó en uno de los simposios con la temática: la dimensión pastoral y espiritual en la reparación. A la luz del salmo 85 y tomando específicamente el versículo n.11 donde narra que el Amor y Verdad se han dado cita, la Justicia y Paz se besan; nos hizo una invitación a dejar que el amor misericordioso de Dios se encuentre con nuestra verdad como personas que acompañamos desde nuestra vulnerabilidad para poder ser empáticos con las personas que sufren los distintos tipos de abusos.

     El último día, se nos hizo énfasis en los desfíos que tenemos como Iglesia para, desde la justicia, poner en práctica la Teología de la reparación.

    Fue significativa la presencia del p. José Luis Loyola, MSpS quien en representación de la CLAR nos dió un mensaje de unidad a todas las 21 naciones reunidas de distintas diócesis, congregaciones e instituciones para prevenir el abuso y fortalecer la cultura del cuidado.En estos días, pudimos aprender unos de otros compartiendo caminos para visibilizar buenas prácticas que nos ayuden a construir comunidades más seguras, responsables y comprometidas con la prevención y protección de personas vulnerables.

    Al final del Congreso, es tradición presentar la nueva sede, donde será el próximo año… en ambiente de fiesta mexicana, fue decretado que la Perla Tapatía junto con la Comisión Interdisciplinar para la protección de menores de Guadalajara nos esperan con los brazos abiertos para vivir nuestro VI Congreso de prevención del 02 al 04 de marzo 2027.

    Como Congregación, sigamos fortaleciendo la prevención del abuso, la cultura del cuidado y protección de los menores y las personas más vulnerables.

    Me despido deseándoles ¡pura vida! Como dicen los Ticos.

    P. Armando Tovalín, MSpS


  • “Quiero encarnar en tu corazón”: A 120 años de esta gracia en Concepción Cabrera

    “Quiero encarnar en tu corazón”: A 120 años de esta gracia en Concepción Cabrera

    Dra. Mariana Gómez Villanueva

    AHMSpS

    Hoy se cumplen 120 años de uno de los episodios decisivos en la vida de Concepción Cabrera. Nos referimos a la encarnación mística, un tema que, a lo largo del tiempo, ha suscitado una reflexión constante en la tradición espiritual católica. A través de los siglos, el misticismo ha ocupado un lugar central en la teología, esto por las profundas implicaciones que tiene en la vida concreta de mujeres y hombres comunes, cuya experiencia cotidiana se ve trastocada por su encuentro con lo divino.

    Como Concepción, a lo largo de la historia, personajes tan emblemáticos como Teresa de Jesús, Catalina de Siena, Hildegarda de Bingen, Juan de la Cruz, Francisco de Asís o Ignacio de Loyola, han escrito largos tratados espirituales en los cuales han descrito, a partir de experiencias múltiples, sus episodios místicos. Todos ellos tuvieron en común una preocupación por transmitir para el futuro lo que habían “padecido, visto y oído”.[1] Así pues, frente a un universo inefable e incomprensible, el lenguaje de los místicos ha puesto en palabras al grande misterio que es Dios.

    En el caso de la madre de las Obras de la Cruz, el R.P. Fernando Torre recopiló algunas de las muchas definiciones que se han escrito para intentar comprender mejor el significado de esta gracia. Por ejemplo, Mons. Luis Ma. Martínez, la describió como una transformación profunda del alma en Jesús, de la cual se derivan dos consecuencias: “el alma es místicamente Jesús, y el alma es místicamente madre de Jesús”.[2] Por su parte, el padre Juan Gutiérrez afirmó que ésta tiene la finalidad de hacer que la persona “viva plenamente su sacerdocio bautismal y que transformado en Cristo sea, juntamente con él, Sacerdote y Víctima para salvar al mundo”.[3] Así pues, la encarnación mística es, según el padre Carlos Castro, un grado de unión entre Dios y el alma del místico que está en “las cimas de la vida espiritual”.[4]

    Llegar a una gracia de esta magnitud no es común y, por ello, no puede comprenderse sin volver la mirada a la vida de quien la recibe. En el caso de Cabrera, su historia personal y espiritual permite trazar un exigente itinerario, tejido a lo largo de años de purificación y trabajo interior. De hecho, lo que más sorprende es precisamente la forma en que esta experiencia se dio, en sus actividades cotidianas como madre y cabeza de familia. Entre sus ocupaciones diarias, ella fue encontrando un camino en el que lo humano y lo espiritual no se oponían, sino que se entrelazaban.

    Bernardo Olivera delineó algunos de los que, para él, son los momentos clave en la vida de Concepción y que le permitieron llegar a esa culminación. Éstos son:

    • Sus primeros ejercicios espirituales, en los cuales escuchó por primera vez la voz de Cristo que le dijo que su “misión era salvar almas”.
    • El monograma que se marcó en el pecho, con las siglas JHS, en enero de 1894.
    • La “unión transformante”, también llamado “matrimonio espiritual” con Cristo, apenas unos días después de marcarse el monograma.
    • Sus visiones sobre la Cruz del Apostolado y las Obras de la Cruz.
    • La purificación de la materia que experimentó en noviembre de 1895.[5]

    Así pues, el 20 de marzo de 1906, Concepción comenzó unos ejercicios espirituales impartidos por el R.P. Mariano Duarte, SJ, en la casa de las Religiosas de la Cruz. Al quinto día de éstos, durante la Fiesta de la Encarnación del Señor, fue cuando ella experimentó esta gracia que, por cierto, le había sido anunciada nueve años antes.[6] Permitamos que sea ella misma quien nos narre lo que vivió y la hondura de las emociones que la atravesaron:

    Día 25. La encarnación del Señor y 5to. de los Ejercicios.

    (…) Temblando de vergüenza, anonadada, machucada hasta el polvo, (Oh Dios mío, Dios mío! vengo hoy, con el alma llena, como una fuente que se derrama, porque no tiene cabida para contener el caudal de agua con que se siente desbordarse, así vengo hoy, llena y AVERGONZADA a vaciarme en el papel.

    (…) Con que en los primeros momentos de la Misa, voy sintiendo la presencia de mi Jesús, junto de mí, y escuchando su divina voz (Oh Dios mío, ¿será verdad? Pero cómo no, si te siento, si te toco, si te estoy amando aquí, aquí, como si acabara de comulgar, ¡Jesús del alma!)

    Encarnación mística

    “Aquí estoy; quiero encarnar en tu corazón místicamente. Yo cumplo lo que ofrezco; he venido preparándote de mil modos y ha llegado el momento de cumplir mi promesa; Recíbeme; (y sentí un gozo con vergüenza indecible. Pensé que ya lo había recibido en la comunión, pero como adivinándome, continuó:)

    – “No es así; de otro modo además, hoy me has recibido. Tomo posesión de tu corazón; me encarno místicamente en él, para no separarme jamás. Solo el pecado podrá alejarme de ti y te advierto, que también toda criatura que lo ocupe, mermará mi presencia real; digo, sus efectos, porque Yo no me puedo mermar. Y continuó: Esta es una gracia muy grande que te viene preparando mi bondad; humíllate y agradécela.”

    – Pero Señor, me atreví a decirle, ¿qué lo que me habías ofrecido, lo que me habías pedido, no eran unos desposorios?

    -“Esos ya pasaron; esta gracia es infinitamente mayor.”

    – Es el matrimonio espiritual, ¿mi Jesús?

    – “Es más, porque el matrimonio es una especie de unión más exterior; pero encarnar, vivir y crecer en tu alma, sin salir de ella jamás; poseerte Yo y poseerme tú como en una misma substancia, no dándome sin embargo tú la vida, sino Yo a tu alma, en una compenetración que no puedes entender, esta es la gracia de las gracias.” (…)

    Esta es una unión mística muy grande (continuó) y elevada, la más grande que puede existir y no es de otro modo la del cielo, salvo que entonces se descorre el velo de la Divinidad, pero como la Divinidad no se aparta de Mí, la unión, la estrechez de la NADA con el Todo, es lo mismo.” (…)[8]

    Como se puede ver, esta gracia marcó un antes y un después en su existencia. No fue solo una experiencia espiritual cualquiera, sino un importante acontecimiento en el que, de manera simbólica, Cristo comenzó a tomar forma en lo más íntimo de su alma. Para los místicos, un momento así es fundante, pues es el instante en que lo divino deja de percibirse como algo externo y comienza a habitar y actuar desde el interior de la persona.

    Aquella experiencia le dio a Concepción la fuerza y la claridad necesarias para hacer realidad el gran anhelo que tenía desde hacía años: el nacimiento y desarrollo de las Obras de la Cruz que, hasta ese momento, eran únicamente el Apostolado de la Cruz y las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús.

    Su transformación fue tan honda que ya no se comprendía a sí misma separada de Cristo. Vivía en una comunión constante, como si su existencia estuviera sostenida por una presencia que no la abandonaba nunca. Cristo dejó de ser para ella una idea o una visión y se convirtió en experiencia, compañía permanente y aliento interior. En esa intimidad, Cabrera percibía su vida guiada por Él, y la gracia mística se desplegó como una relación de amor profundo que dio sentido a cada uno de sus pasos.

    Versión facsímil de la Cuenta de Conciencia existente en el AHMSpS.
    El original se encuentra resguardado en el Archivo General de las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús.
    Imágenes propiedad del Archivo Histórico de los Misioneros del Espíritu Santo.


    [1] Edith González Bernal, “El lenguaje teológico en los místicos: éxtasis y kénosis”, en Theologica Xaveriana, núm. 182, 2016, p. 372.

    [2] Luis Ma. Martínez, cit. pos. Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 29.

    [3] Juan Gutiérrez, cit. pos. Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 31.

    [4] Carlos Castro, cit. pos. Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 31.

    [5] Bernardo Olivera, OCSCO, Incarnazione Mistica, MSpS Comunidad de Arnulo, Roma, 2006, pp. 11-13.

    [6] Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 31.

    [7] Fernando Torre, Dar a luz a Cristo. Acercamiento bíblico-teológico a la gracia de la encarnación mística en Concepción Cabrera de Armida, México, Editorial La Cruz, 2006, p. 19.

    [8] Concepción Cabrera, Cuenta de Conciencia, Tomo 22, 25 de marzo de 1906, pp. 168-177.


  • Crónica de la XIV Reunión de Formadores

    Crónica de la XIV Reunión de Formadores

    Del “Yo al Nosotros”: Tejiendo Fraternidad en el Camino Formativo

    Sedes: El Chante y Guadalajara, Jalisco.
    Fecha: 11 al 16 de marzo de 2026.

    P. Lino Ruelas, Delegado de Formación, coordinó nuestra reunión con el objetivo de evaluar y proyectar el caminar de nuestras casas de formación en lo referente a nuestra fraternidad.

    Estuvimos presentes los responsables de cada etapa:

    • Postulantado: Pp. Carlos Jiménez y Diego Guevara.
    • Noviciado: Pp. Emmanuel Olvera e Ignacio Hernández.
    • Filosofado: Pp. Juan Carlos Equihua, J. Jesús Montes, Juan Pablo Patiño y Santiago Pastrana (en modalidad virtual).

    Diagnóstico de Nuestra Realidad

    Durante las primeras jornadas, los formadores compartimos la propia vida y la de nuestras comunidades formativas, marcada por la novedad y la inestabilidad propias de los tiempos actuales. Analizamos también los dinamismos que impulsan o desafían el crecimiento de los formandos.

    Eje Transversal: La Vida Fraterna

    El núcleo de la reflexión fue el tránsito del “Yo” al “Nosotros”. Realizamos un “inventario comunitario” para narrar los procesos de cada etapa, detectando tensiones naturales que requieren atención pedagógica:

    • Expectativa vs. Realidad: La brecha entre el ideal del Reino de Dios y nuestras dinámicas humanas previas.
    • Autonomía vs. Referencia: La necesidad de espacios no supervisados frente a la importancia de vivir con acompañamiento.
    • Cultura y Vínculos: El peso de los modelos de relación aprendidos en la cultura de origen.

    Sintetizamos algunas claves de Intervención Formativa: Priorizar la comunicación asertiva, el acompañamiento en los procesos de duelo por pertenencias pasadas, la confianza en el poder sanador de la comunidad, la capacidad de retardar la gratificación, etc.

    Abordamos también otros temas:
    La formación permanente de los formadores con propuestas concretas para la actualización constante; la evaluación de protocolos para el acompañamiento de hermanos que han ingresado a la Congregación con una edad más avanzada (situaciones excepcionales).
    Finalmente, participamos en la consulta solicitada por el Gobierno General, en vistas a preparar el XVIII Capítulo General, aportando una visión estratégica desde la base formativa.

    Fraternidad en el Descanso

    Pero como bien sabemos, la fraternidad también se construye en el juego y el descanso. El balneario San Juan Cosalá nos regaló un día de relajación. ¿El punto culminante? Un torneo de “Secuencia” donde la estrategia y las bromas nos recordaron que, antes que formadores, somos hermanos que saben disfrutar de la vida compartida.

    Regresamos a nuestras comunidades con la mochila llena de nombres, historias y el compromiso renovado de seguir instaurando el Reino de Dios desde la realidad de nuestras propias fragilidades.

    Cronistas:
    Emmanuel e Ignacio, formadores del Noviciado.


  • Crónica del Postulantado – marzo 2026

    Crónica del Postulantado – marzo 2026

    Los postulantes durante este tiempo tuvimos diversas experiencias propiciadas por los talleres y la Visita Canónica, donde fuimos conociendo más a detalle nuestro proceso humano, así como también el llamado a la vida religiosa.

    La Visita Canónica fue un acontecimiento en el cual algunos de los compañeros teníamos dudas o expectativas, ya que es un instrumento comunitario del cual no teníamos mucho conocimiento, quienes nos visitaron fueron los PP. Lino Ruelas, Juan Carlos Equihua y Emanuel Olvera. Nos entrevistaron de manera individual y en la comunidad, al final nos leyeron la síntesis e invitaciones que tenían para la comunidad. Fue una experiencia de escucha acompañamiento y mucha fraternidad, donde pudimos ver nuestras virtudes como potencialidades.

    En el taller sobre la autoestima pudimos reflexionar sobre la manera de relacionarnos con nosotros, la grandeza y potencialidad de nuestra persona. La comunidad nos reflejó cómo le hacemos presente a Dios con nuestra forma de ser, fue un momento grato de abrazarnos desde la mirada del hermano. fue algo confrontante mirar que muchas veces podemos minusvalorar a nuestra persona, por eso la importancia de una buena relación con nosotros mismos.

    El Mtro. Edgar Lomelí (psicólogo) nos impartió el taller de corporalidad. Revisamos las etiquetas de las que nos hemos apropiado y han afectado de alguna forma nuestra manera de vernos y ser. Aprendimos que el cuerpo tiene memoria y en él se manifiestan sensaciones, las cuales también nos ayudan a leernos. Conocimos los diferentes tipos de cuerpos y la historia corporal de cada uno de los hermanos.

    El taller de afectividad y sexualidad nos ayudó a conocer cómo se manifiesta la sexualidad en cada uno de los sexos, las manifestaciones de la sexualidad, aprender a hablar de manera asertiva sobre los problemas o situaciones que se van generando en nosotros. Y aprendimos a ver con normalidad, sin pudor, morbo o burla las cuestiones genitales para vivirlo con respeto y armonía.

    El padre Carlos nos mostró en el taller de comunicación asertiva cómo muchos de los problemas comunitarios pueden solucionarse con una comunicación clara, manifestando las necesidades de las partes y con madurez llegar a acuerdos comunes.

    La vida comunitaria como un pilar de la vida religiosa fue un tema que estuvimos trabajando en compañía del padre José Luis Quintero, quien con temas y dinámicas nos ayudó a conocer la importancia que tenemos para la comunidad con los aportes de cada uno, acompañarnos desde los dones y virtudes, así como desde carencias y errores. Al final comprendimos que la vida comunitaria es un espacio de crecimiento en compañía del hermano que nos quiere como mejor persona.

    Los votos religiosos fue un taller que tuvo mucha importancia dentro de la comunidad, ya que pudimos conocer el verdadero sentido de fondo de los votos y junto con ello la manera en que se fueron condensando y teniendo un valor jurídico en la Iglesia. Comprendimos que éstos, al final nos llevan a una búsqueda de la libertad interior como exterior para seguir y amar más plenamente a Cristo en las realidades más complejas de la existencia.

    El taller de Eclesiología impartido por el padre Casimiro Carrillo nos hizo ver la importancia de la renovación eclesial y pastoral dentro del Vaticano II. Leímos en equipos el documento Lumen Gentium, a partir de ello salimos a buscar esa Iglesia que existe en las periferias existenciales. Por ejemplo, algunos compartimos con personas que trabajan en semáforos, otros pidieron dinero para ayudar a algún indigente y otros ayudaron a trabajadores del aseo público, lo que nos llevó a mirar más a fondo las necesidades de las personas que necesitan un Cristo encarnado que sea buen samaritano.

    En fin, hemos tenido algunos talleres y entre ellos experiencias donde la comunidad se ha afianzado más, así como encuentros con personas ajenas a la comunidad: en el apostolado, la familia de la Cruz, ventas de miel, celebración del día de la vida consagrada y muchos otros momentos donde compartimos la vida fraterna.


  • †


    Marzo 2026

    Estimadas y estimados lectores,

    A partir de este año, motivados por el compromiso de preservar y difundir la memoria histórica de la Congregación, el Archivo Histórico de los Misioneros del Espíritu Santo inaugura esta nueva sección. En este espacio compartiremos con ustedes una serie de trabajos centrados en la vida, el recorrido y la misión de los MSpS.

    Estas investigaciones, fruto de miradas diversas y de rigurosos estudios, nos invitan a redescubrir el papel de la Congregación, de sus comunidades y de sus Hermanos. Son textos que no solo revisan el pasado, sino que nos ayudan a comprender mejor el camino y el devenir de los MSpS. Esperamos que estas lecturas sean de interés para ti y para tu comunidad y que despierten preguntas, recuerdos y entusiasmo.

    En esta ocasión, te presentamos un artículo de reciente publicación (2025). El autor nos guía a través de la historia de la arquitectura de la parroquia de la Santa Cruz del Pedregal, mostrándola como un “ejemplo significativo de la transformación de los espacios sacros católicos a mediados del siglo XX”. Te invitamos a leer la siguiente presentación y visites el sitio del artículo para leerlo completo. ¡Que lo disfrutes!

    “Un círculo inscrito a mano: Transformación litúrgica y arquitectónica en la parroquia de la Santa Cruz del Pedregal”

    Por Mtro. Gabriel Villalobos

    El presente artículo, publicado en el número 12 de Actas de Arquitectura Religiosa Contemporánea, se desarrolló como resultado de una investigación presentada en el noveno Congreso Internacional de Arquitectura Religiosa Contemporánea, celebrado del 20 al 22 de noviembre de 2025 y organizado por el Observatorio de Arquitectura Religiosa Contemporánea. Esta red internacional de investigadores ofrece un foro en el que se comparten y discuten análisis en torno a la arquitectura religiosa del último siglo y sus implicaciones teológicas, simbólicas, tecnológicas, sociales y urbanas.

    La parroquia de la Santa Cruz del Pedregal, en la Ciudad de México, es uno de los ejemplos más reconocidos de la arquitectura religiosa moderna en el país. Sin embargo, detrás de su celebrada expresividad plástica y de su carácter litúrgico posconciliar existe una historia compleja que hasta ahora no había sido estudiada a profundidad. Este trabajo reconstruye el proceso que llevó a la transformación del proyecto original del arquitecto José Villagrán García —iniciado en 1955— y su radical reformulación por Antonio Attolini Lack, culminada en 1968.

    La investigación se apoya en una revisión exhaustiva de fuentes inéditas, entre las que destaca el Archivo Histórico de los Misioneros del Espíritu Santo. Asimismo, se analizaron documentos parroquiales, planos originales conservados en el Acervo de Arquitectura Mexicana de la UNAM y testimonios orales de sacerdotes y miembros de la comunidad. Este trabajo archivístico permitió esclarecer aspectos poco conocidos del proyecto, particularmente el papel decisivo de los padres Pedro Corona M.Sp.S. y Manuel Arellano M.Sp.S. en la redefinición litúrgica y espacial del templo.

    Analizar la arquitectura religiosa moderna sin atender a su contexto eclesiástico conduce inevitablemente a lecturas incompletas. Los templos no son únicamente ejercicios formales que surgen exclusivamente desde la arquitectura, sino que manifiestan una determinada comprensión teológica de la Iglesia y de la liturgia. En el caso de la Santa Cruz del Pedregal, las transformaciones introducidas al proyecto original no pueden explicarse sólo como una evolución arquitectónica, sino como resultado de un proceso más amplio vinculado al Movimiento Litúrgico, a las discusiones teológicas previas y posteriores al Concilio Vaticano II y a la sensibilidad pastoral de los Misioneros del Espíritu Santo. Considerar el contexto eclesial —sus debates, sus actores y sus prácticas— permite comprender que la forma arquitectónica no surge en aislamiento, sino en diálogo con visiones espirituales e institucionales que orientan y dan sentido a cada elección proyectual.

    Figura 1. Parroquia de la Santa Cruz, Gabriel Villalobos.
    Fotografía propiedad del autor.

    Texto completo disponible en: https://revistas.udc.es/index.php/aarc/article/view/12924

    Cómo citar: Gabriel Villalobos Villanueva, “Un círculo inscrito a Mano: Transformación Litúrgica y Arquitectónica en la Parroquia de la Santa Cruz del Pedregal”, en Actas de Arquitectura Religiosa Contemporánea, vol. 12, diciembre, 2025, pp. 54-69.